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Adiós al PRI: es un partido no valora ni la lealtad ni a su militancia

Publicado noviembre 15, 2020, 10:59 am
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MÉRIDA.- Tras lamentar que no hay oportunidades para los jóvenes, la militancia de a pie, tampoco hay crecimiento político y siempre ponen a los mismos de siempre, presentó su renuncia Jesús Miguel Moguel Aguilar, uno de los militantes más activos del PRI en el municipio de Tecoh.

“Huicho” Moguel, como es más conocido, deploró que siempre designan a los mismos de siempre sin consultar a los militantes.

“En los 18 años que tengo en el PRI jamás se valoró mi militancia y lealtad, siempre estuve al pie del cañón y en primera fila defendiendo cada voto del partido”, expuso en su carta de renuncia.

“Incluso me jugué la vida, recibí amenazas y siempre estuve firme, y nunca recibí nada a cambio, creía fielmente en mi partido y pensaba que algún día se me haría justicia dándome la oportunidad de abanderar a mi partido como su candidato en mi natal Tecoh”, señaló.

“Desgraciadamente nunca va a cambiar el partido: es la tercera ocasión que levantó la mano y no me dan la oportunidad, a pesar de que siempre me discipliné haciendo unidad”.

Moguel Aguilar aseguró que fue “parte fundamental para la reconstrucción del partido en el periodo de Patricio Patrón Laviada, y con recursos propios nos costeamos”.

“Fui representante de casilla, representante general, coordinador distrital de estructura electoral, fui conciliador con la gente molesta y recuperé a la militancia abandonada”, recordó. “Pero sobre todo siempre fui crítico de los malos tratos que se le daba a la militancia, siempre estuve en contra de los malos gobiernos que ha tenido Tecoh, a pesar de militar en el mismo partido”.

Desbandada cotidiana

La renuncia de “Huicho” Moguel se suma a la de decenas de militantes que han decidido salir del PRI. En las páginas de Yucatán Ahora hemos dado varios casos, pero hay muchos más que le dan la espalda al PRI y solo están esperando el momento indicado para hacer sentir su molestia contra malos dirigentes y los “candidatos de siempre”.

A ritmo de una renuncia por jornada, el PRI ha visto perder en estos días importantes activos. Primero fueron dirigentes, ex secretarios, regidores y otras caras conocidas, pero ahora también ya comenzó la desbandada de liderazgos del interior del estado y la militancia de a pie, la que mueve el partido en las estructuras territoriales y garantiza los triunfos electorales.

Ayer sábado se conoció la renuncia de Jorge Eduardo Canul Quero, quien como muchos jóvenes siente que ya no hay nada que hacer en el PRI, pues lo considera un partido político que ya no escucha a sus militantes, menosprecia a los jóvenes, a sus mujeres e incluso, a los simpatizantes.

“Es un partido que ya no representa a los jóvenes mexicanos en general ni a las causas de la sociedad, su dirigencia se comporta de manera sectaria, y no da oportunidades de participación política al interior de las bases, ni diálogo para poder expresarnos”, escribió en su carta de renuncia.

El jueves renunció Erick Soberanis Gamboa, activo militante en Progreso, quien lamentó que no ve una dirigencia interesada en construir un proyecto basado en la unidad, en el respeto a la militancia y tampoco ve un proyecto integrador de esfuerzos conjuntos.

Erick Soberanis Gamboa lamentó que no ve una dirigencia interesada en construir un proyecto basado en la unidad, sino una que le sigue apostando por proyectos perdedores. En la foto, con el ex gobernador Rolando Zapata Bello.

El miércoles se fue el profesor Andrés Navarro Catzín, ex alcalde de Sotuta y uno de los liderazgos más importantes en ese municipio y otros circunvecinos.

El líder nato de campesinos y gente del pueblo reclamó que no encuentra coincidencia entre el PRI de antaño y lo que hoy sucede. Antes era “un partido de grandes concentraciones, con candidatos que garantizaban victorias electorales, y no un partido de derrotas anticipadas”, como lo es ahora.

El martes renunció la profesora Nidia Guadalupe Candila Cano, una de las militantes más activas del tricolor en Seyé. Reprochó que las puertas del partido se cierran para gente valiosa y con gran trayectoria, pero son muy generosas para quienes representan derrota.

Un día antes se fue Mario Chim López, militante con amplio trabajo partidista, principalmente en los municipios. Reclamó que en el PRI Yucatán la experiencia partidista es desdeñada, no hay reconocimiento a la trayectoria y se apuesta a la creación de un “club de amigos” y no a la suma del trabajo colaborativo de todos.

El domingo renunció Martín Antonio Cardeña Sánchez, quien tenía militancia activa desde hacía más de 20 años ocupando diversos cargos dentro de la estructura territorial.

Deploró que hoy ve un partido sin rumbo, una dirigencia insensible ante quienes como él han dado la fuerza de muchos años, de incansable trabajo y en la gran mayoría de sus actividades financiándolas con sus propios recursos.

El sábado renunció Pastor Canul Zárate, ex alcalde de Cacalchén y ex delegado priista en varios municipios, quien fue maltratado groseramente por el grupo que controla el tricolor en Yucatán.

Al concluir su trienio (2015-2018), Canul Zárate quiso reelegirse, incluso ganó en la contienda interna con una diferencia de 500 votos, pero lo “bajaron” para poner a otro candidato.

Martín Antonio Cardeña Sánchez denunció que el PRI Yucatán es partido alejado de su militancia y con una dirigencia esquiva a sus liderazgos. En la imagen, con el ex candidato a gobernador, Mauricio Sahuí.

Las renuncias diarias comenzaron el martes de la semana pasada cuando Walter Salazar Cano, ex secretario de Desarrollo Social en el sexenio de Rolando Zapata Bello, renunció en medio de fuertes señalamientos contra el presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, a quien acusó de haber degradado al partido “a niveles inimaginables”.

Al día siguiente salió el ex regidor Antonio Morales Balderas, quien es considerado uno de los artífices electorales del Revolucionario Institucional. Antes de su salida se le había ofrecido un cargo en el comité municipal del PRI en Mérida, pero lo rechazó.

En su carta de renuncia mencionó que no pretende continuar “en un partido político donde su dirigente es tan pragmático e insensible que hoy se compromete, y más tarde deshonra su palabra con la evasiva y la mentira”.

“Así no se construye la fuerza para enfrentar los retos, sino que se institucionaliza la simulación de la que no me permitiré ser parte, porque hay una militancia que espera y merece respeto”.

Boquete en municipios

El jueves salió Luis Aguilar May, ex alcalde del municipio de Quintana Roo y el único aspirante que podría garantizarle el triunfo al PRI en dicho municipio. Renunció como militante y como miembro del Consejo Político del PRI en Yucatán.

El viernes renunció Antonio de Jesús Aranda Correa, militante con amplia trayectoria dentro del tricolor y en la administración pública, quien también deja los cargos que ocupaba dentro de la estructura del PRI Yucatán: se desempeñaba como secretario estatal de planeación, estrategia y evaluación de la CNOP, cargo del que tomó posesión apenas el pasado 20 de septiembre.

Igual era delegado del PRI en Tecoh, un municipio considerado clave en la recuperación del tricolor.

Hace unas semanas se conoció la salida de Alejandro Rafael Menéndez Bojórquez, quien fue secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco.

Igual presentó su renuncia “irrevocable” al tricolor la síndica de Kanasín, Flor de Liz Xóchitl Delgado, quien reclamó falta de apoyo de su partido ante el “pisoteo” de sus derechos.