Más renuncias al PRI: es un club de amigos sectario y simulador, acusan

Publicado noviembre 09, 2020, 8:32 am
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MÉRIDA.- Molesto porque en el PRI Yucatán la experiencia partidista es desdeñada, no hay reconocimiento a la trayectoria y se apuesta a la creación de un “club de amigos” y no a la suma del trabajo colaborativo de todos, este lunes se conoció la renuncia al tricolor de Mario Chim López.

“Mi desempeño en el trabajo partidista en el PRI ha sido basto. Data de más de 15 años de operación política en el territorio. Realicé tareas como coordinador de promoción al voto en la elección de Rolando Zapata Bello para gobernador del Estado en 2012 en el distrito XI local, que comprende los municipios de Valladolid, Chemax, Chichimilá, Temozón y Calotmul”, expuso en su carta de renuncia dirigida al dirigente estatal Francisco Torres Rivas.

También fue delegado político en los municipios de Espita, Dzitás y Kaua, además de haber sido integrante del Consejo Político Estatal. Asimismo, fue coordinador del distrito XV en la elección de 2015 en la que el tricolor ganó todos los municipios de esta demarcación.

En la administración pública, se desempeñó en el sector salud, como administrador del Centro de Salud Urbano de Tizimín, y director de alumbrado público en Valladolid.

“Toda esta experiencia fue acumulada por muchos años de ofrecer al PRI mi talento, dedicación, recursos económicos propios y tiempo sin límites”, recordó. “Mi satisfacción personal es el trato directo con la militancia, con las estructuras del partido, con quienes compartía las estrategias del partido, con quienes hacíamos campaña casa por casa hablando y convenciendo a los ciudadanos de que el partido era la mejor opción. Con esto me quedo: con la satisfacción del deber cumplido y los resultados obtenidos con mi trabajo como operador partidista”.

Sin embargo, lamentó que “hoy las puertas del PRI Yucatán se están cerrando a la participación de todas las expresiones políticas, dando paso al sectarismo y la simulación que en vez de priorizar la cohesión de las fuerzas, se empeñan en la escisión que desata la tensión en la escena partidista”.

“La historia reconocerá o reprochará nuestras acciones; me quedo con la firme convicción del deber cumplido, y con el propósito personal de seguir aportando mi experiencia en los retos político-sociales que se me presenten”, concluye en su carta de renuncia.

Desbandada semanal

A ritmo de una renuncia por día, el PRI ha visto perder en estos días importantes activos. Primero fueron dirigentes, ex secretarios, regidores y otras caras conocidas, pero ahora también ya comenzó la desbandada de liderazgos del interior del estado y la militancia de a pie, la que mueve el partido en las estructuras territoriales y garantiza los triunfos electorales.

Ayer domingo se conoció la renuncia de Martín Antonio Cardeña Sánchez, quien tenía militancia activa desde hacía más de 20 años ocupando diversos cargos dentro de la estructura territorial.

Reclamó que hoy ve un partido sin rumbo, una dirigencia insensible ante quienes como él han dado la fuerza de muchos años, de incansable trabajo y en la gran mayoría de sus actividades financiándolas con sus propios recursos.

Martín Antonio Cardeña Sánchez denunció que el PRI Yucatán es partido alejado de su militancia y con una dirigencia esquiva a sus liderazgos. En la imagen, con el ex candidato a gobernador, Mauricio Sahuí.

El sábado renunció Pastor Canul Zárate, ex alcalde de Cacalchén y ex delegado priista en varios municipios, quien fue maltratado groseramente por el grupo que controla el tricolor en Yucatán.

Al concluir su trienio (2015-2018), Canul Zárate quiso reelegirse, incluso ganó en la contienda interna con una diferencia de 500 votos, pero lo “bajaron” para poner a otro candidato.

El martes Walter Salazar Cano, ex secretario de Desarrollo Social, renunció en medio de fuertes señalamientos contra el presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, a quien acusó de haber degradado al partido “a niveles inimaginables”.

Al día siguiente salió el ex regidor Antonio Morales Balderas, quien es considerado uno de los artífices electorales del Revolucionario Institucional. Antes de su salida se le había ofrecido un cargo en el comité municipal del PRI en Mérida, pero lo rechazó.

En su carta de renuncia mencionó que no pretende continuar “en un partido político donde su dirigente es tan pragmático e insensible que hoy se compromete, y más tarde deshonra su palabra con la evasiva y la mentira”.

“Así no se construye la fuerza para enfrentar los retos, sino que se institucionaliza la simulación de la que no me permitiré ser parte, porque hay una militancia que espera y merece respeto”.

Boquete en municipios

El jueves salió Luis Aguilar May, ex alcalde del municipio de Quintana Roo y el único aspirante que podría garantizarle el triunfo al PRI en dicho municipio. Renunció como militante y como miembro del Consejo Político del PRI en Yucatán.

El viernes renunció Antonio de Jesús Aranda Correa, militante con amplia trayectoria dentro del tricolor y en la administración pública, quien también deja los cargos que ocupaba dentro de la estructura del PRI Yucatán: se desempeñaba como secretario estatal de planeación, estrategia y evaluación de la CNOP, cargo del que tomó posesión apenas el pasado 20 de septiembre.

Igual era delegado del PRI en Tecoh, un municipio considerado clave en la recuperación del tricolor.

Hace unas semanas se conoció la salida de Alejandro Rafael Menéndez Bojórquez, quien fue secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco.

Igual presentó su renuncia “irrevocable” al tricolor la síndica de Kanasín, Flor de Liz Xóchitl Delgado, quien reclamó falta de apoyo de su partido ante el “pisoteo” de sus derechos.