Suelo cárstico de Yucatán podría complicar proyecto del Tren Maya

Publicado septiembre 28, 2020, 11:13 pm
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MÉRIDA.- El desconocimiento de las características del suelo cárstico de la Península de Yucatán por parte del gobierno federal impide el mejor aprovechamiento del Tren Maya, cuyo proyecto generará un derroche de recursos y gastos innecesarios, afirmó el presidente de la Asociación Mexicana de Estudios sobre el Karst (AMEK), Francisco Bautista Zúñiga.

Advirtió que de continuar con el actual proyecto, al poner en marcha el Tren Maya se corre el riesgo de aparición de socavones, de hasta una hectárea, así como desnivelamientos del terreno, etcétera.

Incluso, de manera irónica recomendó al director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, a que construya “un tramo subacuático en Mérida en lugar de uno subterráneo”, debido a las peculiaridades que tiene el suelo de la región.

Explicó que en el tramo carretero de Chetumal a Cancún, en Quintana Roo existe una gran falla, motivo por el cual, en la carretera es común la aparición de socavones.

“Si el Tren Maya irá en paralelo a la carretera (Cancún-Chetumal) habrá más problemas, y hasta el momento no hay cambio alguno en el proyecto”.

Al mismo tiempo, en Quintana Roo se han registrado derrumbes, e incluso, mencionó el caso de una laguna que era alimentada por otro cuerpo de agua, pero “cuando se rompió el flujo de agua (de manera natural) se repercutió en muchas especies”.

“Vivimos sobre cavernas, y además de cuevas, en el suelo karst hay fallas y ello genera derrumbes”, advirtió el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Recomendó que el nuevo ferrocarril no se debe de construir sobre fallas, y con ello se evitaría un riesgo para la población y los pasajeros.

Bautista Zúñiga explicó que cuando el suelo cárstico es joven, tal como ocurre en Quintana Roo, se registran colapsos de uno a 10 metros de diámetro, pero cuando el karts es maduro, como sucede en Campeche, el socavón puede llegar a medir el equivalente a un campo de fútbol, es decir, cerca de una hectárea.

Comentó que todo uso de suelo provoca un impacto ambiental, y en el caso del monorriel, “el impacto es pequeño, debido a la superficie que tendrán las vías”.

Pero el mayor riesgo es el lugar donde estarán las vías, por lo que se debe de buscar los mejores sitios, alejados de fallas geológicas, acotó durante la conferencia de prensa virtual

Cuestionado sobre la propuesta de Jiménez Pons de que el paso del Tren Maya por la capital yucateca sea subterráneo, para evitar problemas con la vialidad vehicular, el especialista comentó que “lo ideal es que sea subacuático… son sólo ocurrencias (propuestas por el Fonatur), sólo son eso”.

El pasado 31 de enero, Jiménez Pons anunció que la Estación de Ferrocarriles de La Plancha, ubicada en el Centro Histórico de Mérida, volvería a funcionar, y para ello el paso del Tren Maya por la capital yucateca sería subterráneo, para evitar problemas con la vialidad vehicular.

Asimismo, destacó aprovecharan las condiciones geológicas de la región para hacer un túnel de cuatro kilómetros de largo, y de 6.5 metros de profundidad.