El paso deprimido, obra mal planeada y ejecutada desde el principio: Víctor Merari

Publicado febrero 19, 2021, 1:18 pm
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Recibimos del diputado Víctor Merari Sánchez Roca, presidente del comité municipal del PAN, el siguiente comunicado sobre la reparación del paso deprimido:

En relación con el distribuidor vial ubicado en la Prolongación de Paseo de Montejo, al que todos seguimos nombrando y conocemos como “paso deprimido”, es importante señalar que se trata de una obra que desde el inicio estuvo mal planeada y mal ejecutada, lo que ha orillado a las administraciones municipales posteriores a invertir en ella millones de pesos en reparaciones y mantenimiento a lo largo de una década.

Mérida y los meridanos hemos sido testigos de que prácticamente desde el día uno en que entró en funcionamiento esa obra, ha necesitado reparación y esto, aunado a su diario mantenimiento, representa un gasto de casi 80 millones en 10 años para las autoridades municipales.

La actual administración, encabezada por Renán Barrera Concha, ha trabajado en ese problema, de la mano de la sociedad, lo que es un sello de la forma de gobernar de Acción Nacional.

Cabe recordar que el paso deprimido se inauguró el 11 de octubre de 2011, luego de graves problemas por todos conocidos. En su construcción se invirtieron 64.4 millones de pesos, según reportaron las autoridades municipales en aquel entonces y a esta cifra se le suma la inversión para mantenimiento y reparaciones, lo que la eleva a más de 80 millones de pesos que ha costado a los meridanos esta obra a todas luces mal hecha.

Acciones de reparación y mantenimiento

Es larga la lista de acciones que el Ayuntamiento, desde la administración 2012-2015 hasta la actual han tenido que hacer para corregir los errores de construcción que han afectado considerablemente la seguridad y movilidad en la zona.

Actualmente, el cárcamo presenta fracturas interiores que lo mantienen inundado, esto a pesar de las continuas reparaciones realizadas. Por ejemplo, en marzo de 2013 se invirtieron 700 mil pesos para corregir las rejillas laterales; en marzo de 2014 se instalaron bombas adicionales más potentes lo que representó un gasto de 600 mil pesos. En noviembre de 2014 se tuvo que cerrar para mantenimiento y reparación de líneas de desagüe (300 mil pesos); en marzo de 2015 se dio mantenimiento a las bombas (200 mil pesos);

De marzo de 2014 a marzo del 2020, tan sólo en energía se han erogado 9.36 millones de pesos. En junio de 2020, de nuevo tuvo que cerrarse al tránsito a causa de las inundaciones ocasionadas por las lluvias de la depresión “Amanda” y la tormenta “Cristóbal”. Las labores de desagüe y reacondicionamiento representaron una inversión de 700 mil pesos.

Posteriormente, en julio de 2020 se realizaron labores de rehabilitación con un costo de 1.62 millones de pesos. De julio a octubre del mismo año se realizaron nuevas acciones para su rehabilitación y reapertura al tránsito, con una inversión de 1.3 millones de pesos.

En octubre 2020 fue necesario cerrarlo de nuevo a causa de las inundaciones de mayor intensidad ocasionadas por los huracanes “Delta” y “Gamma”, las cuales se reportan como el máximo histórico de precipitación en la zona y por lo tanto, nunca pudieron ser previstas por ninguna autoridad. A raíz de esto lleva 130 días cerrado al tránsito vehicular, tiempo en que las autoridades municipales de la mano del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán y la Facultad de Ingeniería de la UADY han realizado múltiples y minuciosos estudios hasta encontrar la solución más viable y funcional para evitar mayores perjuicios a la población.

Los gobiernos de Acción Nacional en 30 años han estado comprometidos con el desarrollo integral de la ciudad, motivo por el cual se ha tenido la confianza y respaldo ciudadano en cada una de las acciones y toma de decisiones que se impulsan, con y para todas y todos los habitantes.

El origen, planeación y construcción del paso deprimido salió de otras formas de gobernar, de aquellas que nunca escuchan a la ciudadanía.

Aquellos que mantienen esas formas y estilos, lo siguen haciendo desde puestos federales donde incluso han propiciado la especulación y el lucro de tierras ejidales. Esos, otros, sí que saben engañar, confundir y lastimar a la ciudadanía.