Édgar, con la esperanza de que vienen tiempos mejores

Comienza a fluir la ayuda para Édgar, el pequeño 'viene viene' de La Gio Circuito, quien ya tiene el traje de pirata del Caribe que tanto anhelaba y con el cual bailará en el festival escolar de fin de curso. Además le han llegado ofrecimientos de becas y un apadrinamiento para su educación.

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La mirada de Lorena ha cambiado. Ahora tiene un brillo de esperanza, pero sobre todo de agradecimiento ante la sorprendente respuesta que ha tenido de los meridanos al conocerse la historia de su hijo Édgar, quien junto con sus hermanos trabaja de noche en un restaurante del sur de la ciudad para ayudar al gasto familiar.

La ayuda se ha traducido, no solo en el disfraz de pirata del Caribe que tanto anhelaba Édgar y con el cual bailará en el festival de fin de curso, sino también en trajes para que Manuel, el hermano mayor, baile el vals para salir de la primaria, y también para que el pequeño Edwin, de seis años, egrese del kinder.

Édgar también ha recibido zapatos, despensa, incluso tiene una propuesta para trabajar como modelo en la tienda de disfraces de las dos jóvenes altruistas que le donaron el traje de pirata.

Ha llegado gente que quiere apadrinar a Édgar para que ya no trabaje de noche como “viene viene”, aunque el pequeño tiene sentimientos encontrados, pues en La Gio Circuito ha recibido buen trato de parte de los empleados, que hasta son sus amigos.

Toda esta ayuda han llegado gracias a la publicación en redes sociales de la historia de Édgar, quien la noche del martes 11 de junio fue visto por un cliente de La Gio Circuito, Emmanuel Arceo, quien le tomó una foto y expuso que el niño tiene que trabajar de “viene viene” incluso bajo la lluvia, porque tenía la ilusión de comprarse unos tenis y un traje de pirata del Caribe para su festival de fin de curso. También quería ayudar a juntar dinero para la operación de su papá, quien tiene cataratas en los ojos.

La publicación fue retomada por Yucatán Ahora, donde varios lectores manifestaron intención de ayudar a Édgar. La ayuda comenzó a hacerse realidad luego de una visita a la casa del pequeño y, ya con la confianza de que el caso es genuino, comenzó a llegar en tropel.

Para Lorena Ciau Sánchez la vida ha dado un giro, incluso ahora tiene la esperanza de conseguir una vivienda, pues la casa que ahora ocupan en la Castilla Cámara es rentada.

Emocionada expresa que se comunicó con ella el secretario del gobernador Mauricio Vila Dosal, quien le ofreció ayuda de parte del mandatario tras quedar conmovido al conocer la historia de Édgar.

Lorena se sinceró y les dijo que el traje ya lo tenía, y que la forma en que podían ayudar a la familia era mediante una vivienda, pues pasan apuros para pagar la renta de mil pesos al mes.

En la administración anterior comenzó a gestionar una casa ante el IVEY, pero se la negaron porque no pudo conseguir la firma del papá biológico de los niños, que vive en Tizimín y nunca ha visto por ellos.

Ha sido Lorena desde su primer embarazo a los 16 años la que ha sacado adelante a sus hijos. Cansada de los malos tratos del marido contra ella y los niños, decidieron dejarlo y para alejarse definitivamente de él llegaron a vivir a Mérida, donde la vida parece comenzar a sonreírles.

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