Le llovió sobre mojado a granja de cocodrilos… y aún siguen inundados

Publicado enero 30, 2021, 1:19 pm
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Si a alguien le ha llovido sobre mojado es a los socios de la cooperativa Granja de Cocodrilo Parador Turístico Cocodrilos de Río Lagartos, que desde las lluvia intensas por los huracanes, tormentas tropicales y frente fríos del otoño del 2020 permanecen bajo agua.

Si bien ahora el agua ha descendido y ya no tiene el nivel de casi tres metros que alcanzó en octubre y noviembre, todavía hay muchos zonas anegadas.

El sitio, conocido como parador turístico Itzamkanac, se ubica en el kilómetro seis de la carretera Tizimín-Río Lagartos.

Ahí también funciona una granja de cocodrilos que es reconocida como Unidad para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (UMA).

Actualmente, a causa de las inundaciones, la cooperativa está en ceros y clama por ayuda de las autoridades, a fin de que pueda reconstruirse y puedan volver a obtener los recursos que recaudaban mediante visitas y paseos turísticos.

Las actividades se paralizaron desde que llegó la pandemia de Covid-19 y se suspendieron la visitas, pero pudieron sobrevivir gracias a los ahorros que tenían los socios.

Las cosas se agravaron a raíz de la tormenta tropical Gamma, que estuvo estacionada varios días generando intensas lluvias en el oriente de Yucatán.

Luego vino la estocada final con los huracanes Delta y Zeta, que hicieron crecer el agua a tal nivel que se cubrieron los techos de las palapas y demás construcciones del parador turístico.

Todo se perdió. Se mojaron las bombas de agua, la estufa, neveras y se quedaron sin electricidad, al dañarse las instalaciones y el cableado.

“Necesitamos que nos echen la mano para reactivar el parador turístico y poder trabajar”, manifestó en entrevista Martín Alcocer Marfil, socio de la cooperativa.

“Apenas baje el agua comenzaremos a arreglar todo aquí… necesitamos pintura, que se arreglen las instalaciones eléctricas, necesitamos productos de limpieza para quitar el moho y reparar lo que se haya dañado”, expresó.

Afortunadamente no perdieron ninguno de los 290 cocodrilos que tienen en la UMA, pues sus resguardos están protegidos por mallas muy altas.

Lamentablemente lo que sí se perdió fueron los nidos y huevos. Este año no hubo reproducción.

Durante la afectación de los ciclones tropicales y en los días posteriores a la inundación, los socios estuvieron comprando pollo para alimentar a los cocodrilos.

Para ello tuvieron que pedir un préstamo de 25 mil pesos, que es una de las deudas que arrastran.

Ahorita que están en crisis, salen a pescar para alimentar a los cocodrilos, lo que les ha ahorra muchos costos.

“Ni con el huracán Isidoro tuvimos tanta afectación como ahora”, record Martín. “En aquella ocasión para proteger las neveras y otros enseres los colocamos sobre sillas y esto evitó que se dañaran”.

“Sin embargo, en esta ocasión el agua rebasó todo lo esperado… no se salvó ni siquiera lo que pusimos en alto”, señaló. “El agua rebasó la carretera, fue algo nunca jamás visto”.

“Necesitamos que hagan aquí lo mismo que hicieron en las carreteras que quedaron inundadas”, indicó. “En la de San Felipe trajeron maquinaria y abrieron unos drenajes y enseguida desapareció el agua… algo así necesitamos aquí para que se termine de secar y podamos trabajar ya”.

Cuando la granja estaba funcionando al 100 por ciento, los socios ofrecían paseos de una hora, con una tarifa de 300 por embarcación en la que pueden ir hasta cuatro personas.

Los visitantes pueden tocar los cocodrilos, tomar fotos y se les imparten pláticas sobre la importancia del cocodrilo en el entorno ambiental, a fin de que se les quite la mentalidad de que el cocodrilo es malo o que los va a devorar.

“El cocodrilo ataca si le invaden su hábitar, pero no es un animal que ataque por atacar”, mencionó.

La cooperativa está conformada por 10 personas y cada una lleva a trabajar a otras tres a cuatro personas.

Cuando es temporada alta dan empleo a cocineras, meseros, gente que ofrece los tours, etcétera.

En total son una fuente de empleo para 25 personas.

Para más informes sobre el parador turístico, pueden comunicarse al teléfono 986 107 6220.

Búscarlos en Facebook como Parador Turístico Itzamkanac.