En Akil, dos candidatos y una burlada paridad de género

Publicado mayo 05, 2021, 10:55 pm
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Radar Político/Columna

Los políticos de Yucatán, en particular del PRI, hicieron todo un arte por la forma en que hallaron recovecos para burlar la paridad de género en las candidaturas a las alcaldías.

Ayer publicamos el caso de los alcaldes que postularon a sus esposas como candidatas, a fin de que ellos sigan gobernando, pero utilizando a sus mujeres como pantalla.

Estas “juanitas” yucatecas están en municipios de toda la geografía estatal, y son principalmente aquellos 30 donde la paridad de género tendría que ir a la mitad, es decir, 15 candidatos hombres y 15 candidatas mujeres.

Hoy abordaremos el caso de Saúl Nic Chablé, alcalde priista de Akil que busca la reelección. El edil decidió postularse, pero su partido le dijo que tendrían que “banquearlo” porque iría mujer.

Para cumplir la paridad de género, el tricolor inscribió como candidata ante el Iepac estatal a Leticia Castillo Nic, quien fungía como síndica municipal.

Dispuesto a seguir con su afán de reelegirse, Nic Chablé se registró como candidato, pero en el Iepac municipal de Akil.

En un hecho inédito, el PRI tiene dos candidatos a la presidencia municipal, pues Nic Chablé interpuso un recurso de inconformidad ante la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), alegando que se están violando sus derechos políticos.

Hace unos días el tribunal federal emitió una resolución, en la que le exige al Consejo Electoral de Akil que determine sobre dichas candidaturas y se decida por una.

En caso de que el Iepac municipal determine que el candidato será Nic Chablé, el PRI tendría que mover a unos de sus candidatos varones en alguno de los 30 municipios con mayor población, en los cuales debe aplicarse el principio de paridad de género.

Otra opción es que el Consejo Municipal se decida por Leticia Castillo y que Nic Chablé se quede en la banca.

En Akil se supo que el alcalde, quien no ha solicitado licencia, sigue despachando como autoridad municipal y también hace campaña.

El PRI también hace proselitismo, pero sin mencionar el nombre de su candidato o candidata.

Ya pintaron algunas bardas, pero solo con su logo y colores institucionales.

Reflexión: si los políticos cumplieran sus promesas con el mismo ahínco con el que burlaron la paridad de género, otro gallo le cantaría al ciudadano.