Los tres perros de la calle que mejor comen en Mérida

Para pedir, están en en una de las ubicaciones más estratégicas, incluso les va mejor que a su competencia humana en un parador de la carretera Mérida-Progreso, donde hay una gasolinera, un Oxxo y un Carl's Junior.

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Se ignora si son hermanos, pero a la hora de conseguir y repartir comida actúan como tales.

Se desconoce cómo llegaron, pero la ubicación que tienen es estratégica para conseguir su objetivo de sobrevivir.

No tienen casa, pero comen bien y mucho, incluso podría decirse que tienen algo de sobrepeso.

No son pedigueños, pero con solo un gesto este trío consigue más cosas de las que puede desear.

Hasta les va mejor que a su competencia humana, pues la gente suele ser más generosa con ellos que con los mendigos e indigentes que abordan los “carrazos” que hacen escala en la gasolinera Abimerhi de la carretera Progreso, en el Oxxo aledaño o en el Carl’s Junior.

“Quién sabe como llegaron, pero ya están hasta gordos, la gente les da croquetas, agua, perros calientes, panes, hamburguesas”, expresa un despachador de combustible sobre tres perros mestizos que ya forman parte del paisaje en ese parador.

“Nadie se los lleva a su casa, pues dicen que son los guardianes de aquí, pero a estos perritos no les va mal, comen mejor que hasta los finos”, añade el empleado de la gasolinera.

En dicho parador suelen hacer escala muchos turistas que viajan al puerto de Progreso y las personas que viven en privadas exclusivas de la zona.

“Es gente de dinero, pero se compadecen de estos perritos, no falta quien les dé comida”, expresa el despachador.

“Hace poco un muchacho de una camionetota salió con varios perros calientes, le dio uno a un viejito que estaba sentando en la puerta del Oxxo y los demás a los perritos… les fue mejor”.

“Aquí están ellos, no se van, saben que si mueven la cola tienen la comida asegurada”, señala para dar por concluido su reporte informativo pues tiene que despacharle a otro cliente.

Mientras tantos los perros “indigentes” deambulan por el parador, no se esfuerzan tanto, saben que es entre semana y es día bajo, aunque comida nunca les falta.

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