Fue un atentado contra mi vida: sexóloga Sandra Peniche

'La agresión no es casual ni fortuita, por lo que espero el esclarecimiento de lo hoy ocurrido', advierte la activista pro derechos de las mujeres y directora de una clínica donde se hacen abortos legales.

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La activista dedicada a la defensa de los derechos de las mujeres, Sandra Noemí Peniche Quintal, aseveró que el ataque que sufrió fue “un atentado contra su vida”, por lo que responsabilizó a grupos de fanáticos religiosos, integrantes de diversos organismos que constantemente la acosan, en especial al de “Los 40 días por la vida en Yucatán”.

“Sé que quieren mi vida, pero espero no darles ese gusto”, y advirtió que pese la agresión sufrida, continuará con su misma labor, ya que no la intimidarán.

Ante lo hoy ocurrido, dijo estar “encabronada e indignada”, así como decepcionada por las autoridades municipales y estatales, e incluso de la propia Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey).

De acuerdo con la Policía Municipal de Mérida (PMM), el agresor dijo llamarse como Víctor M., quien le provoco una herida con un desarmador de estrella, la cual, afortunadamente, no pone en riesgo su vida, hecho que se registró a unos metros de su consultorio.

Entrevistada en las afueras de la Fiscalía General del Estado, la directora de la Unidad de Atención Psicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal (Unasse), narró que los hechos ocurrieron poco antes de las 10 de la mañana, cuando estaba a unos metros de su clínica, ubicada en la calle 49 número 487 entre 54 y 56 del Centro Histórico de Mérida, en el momento en que realizaba una inspección de las obras que se realizaban en el techo de dicho inmueble.

Explicó que “a las 10 horas, aproximadamente, estaba con un compañero de trabajo (Maximiliano A.K.), quien reparaba el techo de la clínica, parados en la 54 con 47 para ver el techo, cuando al alzar el brazo para señalar (la parte superior del edificio), sentí un golpe, un dolor, algo que se me hundía en el cuerpo”.

Inmediatamente, dijo, se percató que dicho sujeto estaba dispuesto a provocarle una segunda lesión con el desarmador de estrella que tenía en las manos, cuando “don Max se fue hacia él, (el agresor) huyó del lugar corriendo en zigzag”.

Indicó que en tanto un héroe anónimo la atendía y llamaba a la policía, don Max perseguía a tal persona, y durante el trayecto solicitó la intervención de los agentes de la PMM, quienes lograron detenerlo en la calle 55 entre 50 y 52 del Centro Histórico.

Fanatismo

Sandra Peniche Quintal consideró la agresión como “un acto que pretendía matarme, porque que no es casual que alguien venga y te clave un desarmador en el costado derecho”.

“La agresión no es casual ni fortuita, por lo que espero el esclarecimiento de lo hoy ocurrido”, agregó.

Enfatizó que hay toda intencionalidad de segarle la vida, ya que se da en el contexto de la campaña de tipo activista religioso, del grupo de “Los 40 días por la vida en Yucatán”.

Recordó que en 2000 fue agredida por vez primera cuando recién abría la clínica. Posteriormente, los grupos de Provida y Difac realizan campaña hostigadoras, quienes “se escudan de otras personas para dañarme, así como a mi personal, a la clínica y a las personas que acuden a consultar”.

Incluso, el pasado viernes 9, la PMM quería quitarle un cuadro que tenía en su vehículo, el cual representa una vulva, debido a una supuesta queja anónima que recibió la corporación.

“Más que Provida, son de Promuerte, ya que no promueven la vida ni la seguridad”, subrayó.

Aseveró que los directivos de dichos organismos, así como a las rezadoras que durante 40 días se apostaron a un costado de su clínica, son personas con graves problema sexuales, los cuales se refugian en rezos, y son éstos quienes tienen que atenderse de manera inmediata.

Consideró que el fanatismo religioso de dichos individuos puede provocar que agredan otras personas, tal como en esta ocasión le tocó a ella, y en el caso de las rezadoras, “en varias ocasiones jalaron a las personas que acudían a consultar a la clínica, con tal de que rezaran junto con ellas”.

¿Y las autoridades?

Comentó que ante el incidente, “la PMM tiene un protocolo lento, pues a pesar que (la persona que me ayudó) le daban las indicaciones, insistieron en que repitieran lo mismo.

Desafortunadamente, el Gobierno del Estado muestra desinterés ante los diversos disturbios registrados.

El problema es más evidente con los de la Codhey, quienes “ignoran los hechos”, por lo que lo mismo sucederá con la agresión sufrida, señaló.

“Estamos en espera de que haya un directivo de Derechos Humanos que sepa de derechos humanos y que realmente cumpla con su profesión”, abundó.

Indicó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ya atrajo el caso.

Finalmente, expresó que pedirá “una serie de medidas, para restringir a los hostigadores, quienes violan mis derechos y el de las personas que acuden a la clínica”.

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