Renuncias al PRI también en Progreso: ven un partido que no respeta a su militancia

Publicado noviembre 12, 2020, 6:41 pm
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MÉRIDA.- Tras lamentar que no ve una dirigencia interesada en construir un proyecto basado en la unidad, en el respeto a la militancia y tampoco ve un proyecto integrador de esfuerzos conjuntos, este jueves renunció al PRI Yucatán Erick Soberanis Gamboa, activo militante en Progreso.

Ex delegado de Migración y ex funcionario en la administración estatal, deja una militancia de 20 años en el tricolor, tiempo durante el cual también ha sido delegado en los municipios de Telchac Pueblo y Xocchel, así como Consejero Político Estatal.

“Siempre participaré en proyectos constructores de bienestar para la gente, de lado de los ciudadanos comprometidos con la sociedad. Estoy seguro que lo mejor está por venir”, expuso en una carta dirigida al presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, a quien le pide que lo dé de baja del Padrón de Militantes de ese instituto político.

“Soy un ciudadano con metas y propósitos; un profesionista con quien la vida ha sido generosa, pero sobre todo, soy un yucateco comprometido con las causas de la sociedad por encima de intereses personales o de grupo”, aseveró.

La renuncia de Soberanis Gamboa se suma a otras que han sacudido al PRI en los últimos días, partido que ha visto perder importantes liderazgos y activos. En todos los casos se acusa a la dirigencia del tricolor de cerrazón, de desinterés por la militancia y de privilegiar opciones condenadas a la derrota para abanderar las causas del partido.

Desbandada cotidiana

A ritmo de una renuncia por día, el PRI ha visto perder en estos días importantes activos. Primero fueron dirigentes, ex secretarios, regidores y otras caras conocidas, pero ahora también ya comenzó la desbandada de liderazgos del interior del estado y la militancia de a pie, la que mueve el partido en las estructuras territoriales y garantiza los triunfos electorales.

Ayer renunció el profesor ndrés Navarro Catzín, ex alcalde de Sotuta y uno de los liderazgos más importantes en ese municipio y otros circunvecinos.

El líder nato de campesinos y gente del pueblo reclamó que no encuentra coincidencia entre el PRI de antaño y lo que hoy sucede. Antes era “un partido de grandes concentraciones, con candidatos que garantizaban victorias electorales, y no un partido de derrotas anticipadas”, como lo es ahora.

El martes renunció la profesora Nidia Guadalupe Candila Cano, una de las militantes más activas del tricolor en Seyé. Reprochó que las puertas del partido se cierran para gente valiosa y con gran trayectoria, pero son muy generosas para quienes representan derrota.

Un día antes se fue Mario Chim López, militante con amplio trabajo partidista, principalmente en los municipios. Reclamó que en el PRI Yucatán la experiencia partidista es desdeñada, no hay reconocimiento a la trayectoria y se apuesta a la creación de un “club de amigos” y no a la suma del trabajo colaborativo de todos.

El domingo renunció Martín Antonio Cardeña Sánchez, quien tenía militancia activa desde hacía más de 20 años ocupando diversos cargos dentro de la estructura territorial.

Deploró que hoy ve un partido sin rumbo, una dirigencia insensible ante quienes como él han dado la fuerza de muchos años, de incansable trabajo y en la gran mayoría de sus actividades financiándolas con sus propios recursos.

Martín Antonio Cardeña Sánchez denunció que el PRI Yucatán es partido alejado de su militancia y con una dirigencia esquiva a sus liderazgos. En la imagen, con el ex candidato a gobernador, Mauricio Sahuí.

El sábado renunció Pastor Canul Zárate, ex alcalde de Cacalchén y ex delegado priista en varios municipios, quien fue maltratado groseramente por el grupo que controla el tricolor en Yucatán.

Al concluir su trienio (2015-2018), Canul Zárate quiso reelegirse, incluso ganó en la contienda interna con una diferencia de 500 votos, pero lo “bajaron” para poner a otro candidato.

Las renuncias diarias comenzaron el martes de la semana pasada cuando Walter Salazar Cano, ex secretario de Desarrollo Social en el sexenio de Rolando Zapata Bello, renunció en medio de fuertes señalamientos contra el presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, a quien acusó de haber degradado al partido “a niveles inimaginables”.

Al día siguiente salió el ex regidor Antonio Morales Balderas, quien es considerado uno de los artífices electorales del Revolucionario Institucional. Antes de su salida se le había ofrecido un cargo en el comité municipal del PRI en Mérida, pero lo rechazó.

En su carta de renuncia mencionó que no pretende continuar “en un partido político donde su dirigente es tan pragmático e insensible que hoy se compromete, y más tarde deshonra su palabra con la evasiva y la mentira”.

“Así no se construye la fuerza para enfrentar los retos, sino que se institucionaliza la simulación de la que no me permitiré ser parte, porque hay una militancia que espera y merece respeto”.

Boquete en municipios

El jueves salió Luis Aguilar May, ex alcalde del municipio de Quintana Roo y el único aspirante que podría garantizarle el triunfo al PRI en dicho municipio. Renunció como militante y como miembro del Consejo Político del PRI en Yucatán.

El viernes renunció Antonio de Jesús Aranda Correa, militante con amplia trayectoria dentro del tricolor y en la administración pública, quien también deja los cargos que ocupaba dentro de la estructura del PRI Yucatán: se desempeñaba como secretario estatal de planeación, estrategia y evaluación de la CNOP, cargo del que tomó posesión apenas el pasado 20 de septiembre.

Igual era delegado del PRI en Tecoh, un municipio considerado clave en la recuperación del tricolor.

Hace unas semanas se conoció la salida de Alejandro Rafael Menéndez Bojórquez, quien fue secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco.

Igual presentó su renuncia “irrevocable” al tricolor la síndica de Kanasín, Flor de Liz Xóchitl Delgado, quien reclamó falta de apoyo de su partido ante el “pisoteo” de sus derechos.