La otra cara de la estrella del béisbol: el recuento de los daños de Randy Arozarena

Publicado noviembre 26, 2020, 8:16 am
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MÉRIDA.- “Es mi hija y yo puedo hacer con ella lo que yo quiera, si me da la gana hasta la puedo tirar de un puente, porque es mi hija”. Esta frase la mencionó por lo menos una docena de veces M.C.B., ex pareja del beisbolista cubano-yucateco Randy Arozarena, durante un recuento de los episodios de violencia que ha vivido con el jugador estrella de los Rays de Tampa Bay.

Entrevistada en su domicilio de la colonia El Porvenir, la joven mujer aún tiembla al recordar el episodio de maltrato más reciente, cuando Arozarena trató de llevarse a la fuerza a la pequeña hija de ambos, de dos años de edad.

Desde que vivía con Randy la violencia era cosa de todos los días, por eso decidió abandonarlo y a principios de 2019 interpuso una denuncia de pensión alimenticia a favor de la menor, en aquel entonces de apenas unos meses de nacida.

En 2018 interpuso una denuncia por violencia contra el beisbolista, pero no prosperó porque en la Fiscalía le dijeron que no le moviera más, porque él es un “deportista poderoso”. Luego lo acusó de hostigamiento, pero la demanda tampoco prosperó.

Hoy vive con miedo, a tal grado que ya no quiere ni salir por temor a que puedan hacerle algo a ella, a su hija o a su padre, pues Randy no actúa solo.

Intento de sustracción de la menor

El pelotero, que anoche fue traslado al penal meridano y hoy será presentado ante un juez, llegó el lunes por la tarde al domicilio donde viven la madre y su hija, junto con el padre de la joven.

No era la primera vez que iba, pues nunca se le negó la entrada y tampoco se le impidió que viera a la niña, pese a que en sus visitas siempre ejercía violencia y terminaba haciendo llorar a la niña.

El lunes por la tarde llegó con unos juguetes para la menor y trató de que ella se acercara, pero de acuerdo con testimonio de la madre la pequeña no lo hizo pues le tiene miedo porque siempre la maltrata.

“La insulta, la llama estúpida si no puede agarrar una pelota, la empuja, la cachetea, la ha bañado en una cubeta de agua fría apenas ella levantándose”, recuerda M.C.B. “También se molestaba si la niña le llamaba papi a su abuelo”.

Lleno de ira porque la niña no quiso ir con él y se aferraba más a su madre dado que el pelotero cada vez alzaba más la voz, en determinado momento Randy trató de arrebatársela a la madre e incluso le dobló el bracito a la niña, que ya para esas alturas pegaba de gritos.

Esto hizo que interviniera el padre de la joven, quien se llevó varios empujones que le propinó el pelotero estrella de Tampa Bay.

La madre, al ver que el agresor estaba lastimando a la niña la soltó, lo que aprovechó el sujeto para salir de la casa y meter a la pequeña en un Camaro negro, donde ya lo esperaban un amigo de él conocido como “Negrón” y la actual pareja de Randy.

Dispuesta a luchar por su hija, M.C.B. lo siguió e hizo cuanto tuvo a mano para impedir que se llevaran a su hija, pese a la superioridad física de Randy, un deportista de casi dos metros de estatura.

Durante el forcejo la mujer terminó con varios moretores en brazos y piernas. También la menor resultó con golpes en la cabeza y en una de sus piernitas, pues molesto por la lucha de la madre, el pelotero sacó violentamente a la niña del vehículo, sin importarle que se golpeara la cabeza.

Molestó comenzó a caminar por una calle lateral llevando a la niña en brazos y profiriendo insultos y amenazas de muerte contra la madre.

Apenas el 7 de noviembre Randy Arozarena se casó en una hacienda de las afueras de Mérida

El escándalo atrajo la atención de los vecinos, que conociendo el proceder explosivo de Randy intervinieron a favor de la niña y la madre, pero al menos dos jóvenes se llevaron empujones que les propinó el beisbolista.

Finalmente llegó la policía, pero el beisbolista no quería soltar a la niña, pese a que ella pegaba de gritos asustada por todo lo que estaba viviendo y pedía ir con su mami y su papi (el abuelo).

Tanto Randy como la víctima fueron llevados al complejo de seguridad, donde él quedó en prisión y la joven pudo recuperar a la niña.

“Te vas a arrepentir, te voy a matar… te vas a arrepentir de todo esto”, le habría advertido Randy a M.C.B., quien ahora vive con el presentimiento de que algo malo puede sucederle a ella, a su hija y a su familia, pues ya en otras ocasiones ha comprobado que Randy tiene amistades “poderosas” que lo ayudan, pero de esto hablaremos en otras entregas de la entrevista.