Yucatecos hacen historia: contribuyen a la vacuna contra Covid-19

Publicado noviembre 30, 2020, 7:44 pm
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MÉRIDA.- Esta semana comenzó en Yucatán la fase de pruebas de la vacuna de Covid-19 del laboratorio Janssen, filial del corporativo Johnson & Johnson, en la cual participan dos mil voluntarios.

La aplicación de dosis se inició ayer en la Unidad de Atención Médica e Investigación en Salud (Unamis), con la participación de los primeros grupos de voluntarios que, tras una serie de requisitos y tomas de muestras médicas, recibieron las primeras inyecciones.

Hoy lunes continuaron con dos grupos más de voluntarios y así seguirán en los próximos días hasta cubrir los dos mil voluntarios.

De acuerdo con el procedimiento aplicado en estos casos, mil participantes recibirán el biológico y los otros mil un placebo, a fin de estudiar las posibles reacciones al vehículo de inmunización.

Los voluntarios no saben quiénes recibirán el agente y quiénes no, pues eso se determina aleatoriamente. Incluso los médicos participantes no saben quién recibe el placebo y quién no.

En otros estados se realizan pruebas similares por parte de otros laboratorios, pero en el caso de Yucatán el estudio correspondiente es de la farmacéutica Janssen.

En Yucatán las pruebas son para personas de 40 a 65 años que hayan tenido o no con Covid-19. Sin antecedentes de infarto, embolia, cateterismo, parálisis o enfermedades nefrológicas.

Se pide que sean amigables con la tecnología por el manejo que tendrán que hacer de la aplicación de monitoreo.

Pueden tener diabetes o hipertensión controladas. Si no saben si las padecen, se hace una revisión previa. Si toma medicamentos mencionar cuáles y sin antecedentes de alergia a vacunas.

A los voluntarios se les dará total seguimiento mediante una aplicación digital vía celular y consultas en la clínica Unamis, a fin de llevar un estricto control de las reacciones y el estado de salud de las personas que participan en el estudio. El seguimiento es por un lapso de dos años.

“Eso quiere decir que estamos haciendo historia, estamos contribuyendo a descubrir la cura del Covid-19”, expresó uno de los voluntarios que participaron este lunes.

Antes de la aplicación de la inyección, los voluntarios reciben una explicación exhaustiva, llenan un formulario y otorgan su autorización por escrito, pues se le toman muestras de sangre, de saliva y con un hisopo en la nariz.

Una vez aprobada su participación, reciben vía celular el acceso de la aplicación digital, denominada Iqvia Study Hub, mediante la cual se les dará un monitoreo continuo.

Tras la toma de las muestras de sangre y las otras, así como de glucosa y presión arterial, se valora al paciente y finalmente se le aplica la inyección, todo bajo seguimiento de profesionales de la medicina.

Los participantes pueden abandonar el estudio en el momento en que así lo consideren.