Yucatán, líder regional en casos de depresión

Publicado noviembre 22, 2020, 10:20 am
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MÉRIDA.- En tan sólo un cuatrienio, en el Estado fueron 141 las mujeres que optaron por quitarse la vida, de las cuales el 85 por ciento fue por la vía del ahorcamiento, informó la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY).

Agregó que la mitad de los casos se registraron en Mérida, y el resto en 32 municipios de la entidad.

De acuerdo con los datos proporcionada por la subdirección de Salud Mental de la SSY, a través del Instituto Estatal Acceso a la Información Pública, de 2016 a 2019, en el Estado fueron 141 las mujeres que se suicidaron.

En 2016 fueron 15 las que lo hicieron, en 2017 fueron 40, cifra similar en 2018 y en 2019 fueron 46, la más alta del cuatrienio.

En general, el suicidio es multifactorial, al influir diversas circunstancias como lo emocional, psicológico, adicciones, violencia, desempleo, marginación, la televisión y los videojuegos, en especial, aquellos de tipo destructivo, entre otros.

Otros factores que también influyen es el aspecto económico, como el desempleo, marginación, la carestía así como problemas de aspecto legal, etcétera.

Al menos en Yucatán, son más las mujeres planean quitarse la vida, pero son más los hombres quienes logran su cometido.

El subdirector de Salud Mental de la SSY, Arsenio Rosado Franco, alertó que actualmente es mayor el número de personas del medio rural que se suicidan en comparación con los habitantes de las zonas urbanas

El hogar fue el sitio que eligieron siete de cada 10 suicidas, y la manera más recurrente es por medio del ahorcamiento, seguido del envenenamiento, el uso de armas blancas y de fuego.

En cuanto al método, en el lapso de cuatro años, fueron 120 las mujeres que se ahorcaron, el 85.1 por ciento, es decir, la técnica ya no es exclusivamente de hombres.

El segundo método de mayor frecuencia es el envenenamiento y la sobredosis con medicamentos es el tercero.

El ex director del Hospital Psiquiátrico “Yucatán” resaltó que “la depresión es un problema del cual nadie se escapa, pues al menos en el país, uno de cada 10 mexicanos es afectado, en un lapso no mayor de un año, problema que también afecta a Yucatán”.

Añadió que la depresión crece aceleradamente en el país sin respetar edad, género ni posición socioeconómica, y lo peor de todo es que al carecer de una atención adecuada se complica con la aparición de otros padecimientos.

Asimismo, los trastornos psicosomáticos afectan de manera importante el estado de salud de las personas, ya que el estrés desencadena diversas patologías, como la obesidad, asma, úlcera gástrica, hipertensión arterial, y reacciones dérmicas, entre otras.

Aunque en Yucatán, estos padecimientos no superan el promedio nacional se considera grave, principalmente, la depresión, ante el alto índice de personas que tienden a quitarse la vida.

Expresó que a nivel regional, Yucatán es líder en la incidencia de depresión así como de suicidios fallidos y logrados.

Durante el lapso de cuatro años, el suicidio femenil se registró en 32 municipios, de los cuales, tan sólo en Mérida fueron 71 mujeres las que optaron por la mortal lesión auto infligida intencionalmente, el 50.4 por ciento.

En segundo lugar está Kanasín, con 16 casos, el 11.3 por ciento, seguido de Progreso, con siete, el cinco porcentual.

Asimismo, en Maxcanú y Tecoh fueron cuatro mujeres las que tomaron fatal decisión, el 2.8 por ciento, cada uno, y con tres, en Ticul, Tizimín y Valladolid, respectivamente.

Mientras que con casos de mujeres con conducta de autoeliminación está Acanceh, Hununcmá, Opichén, Tekax y Umán.

El resto de casos de mujeres con conducta de autodaño se distribuyeron en Akil, Chichimilá, Conkal, Cuncunul, Dzemul, Halachó, Ixil, Kinchil, Maní, Motul, Oxkutzcab, Peto, Río Lagartos, Suma, Tekax, Temax, Temozón, Tinum y Tzucacab.

Finalmente, Rosado Franco advirtió que “el paciente suicida deja una estela de avisos”, y en el caso de los menores de edad están los cambios bruscos de conducta, es decir, están más retraídos, juegan más de lo acostumbrado, hay un decremento en el aprovechamiento escolar, el alejamiento al deporte, y el cambio de amistades, entre otros síntomas.

Mientras que con los adultos, destaca el lenguaje de descontento, pues prevalece la tristeza, el desánimo, hay un mayor consumo de alcohol, e incluso, hay quienes optan por poner todo en orden para “no dejar problemas a sus familiares”, hacen sus testamentos, e incluso, hasta eligen la cripta donde quieren “descansar”.