Ratifican pena de 32 años de cárcel a improvisado sexoservidor

Publicado marzo 16, 2018, 9:49 am
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Un largo proceso que duró más de 14 años llegó a su fin hace unos días, luego de que el Tribunal Superior de Justicia declaró firme la sentencia de más de 32 años de cárcel que se impuso al improvisado sexoservidor Fernando Balam Casanova, quien asesinó a José Armando Escamilla Bencomo, a quien además le robó diversas pertenencias, entre ellas una camioneta de lujo.

Los hechos ocurrieron en junio de 2004, cuando el ahora fallecido y su victimario se conocieron en el centro de Mérida, y luego fueron hasta la casa de Escamilla Bencomo en la colonia México Norte, donde Balam Casanova lo asesinó luego de que sostuvieron relaciones sexuales.

La sentencia se emitió el 8 de julio de 2005 en el ya desaparecido Juzgado Cuarto Penal, a cargo entonces de la ahora Magistrada Leticia Cobá Magaña.

Una vez firme la sentencia, el caso ya fue turnado al Juzgado Tercero de Ejecución de Sentencia, que en breve dará a conocer su veredicto.

De acuerdo con el expediente, el 6 de junio de 2004, cerca de las 9 de la noche, Escamilla Bencomo transitaba por la calle 52 con 55, y ahí abordó a Balam Casanova, quien estaba esperando un autobús para ir a su casa.

Lo invitó a subir a su camioneta y se ofreció a llevarlo a su casa, pero en el camino pararon a comprar cervezas. En ese momento Escamilla Bencomo le propuso al improvisado sexoservidor ir a su casa en la colonia México Norte.

Ahí sostuvieron relaciones sexuales y al concluir Balam Casanova le recordó a José Armando que tenía que llevarlo a su casa, a lo cual se negó.

Molesto, Fernando se apoderó de una escultura de yeso y se la arrojó en la cabeza a José Armando. Cuando éste reaccionó, el improvisado sexoservidor le cayó a golpes hasta ocasionarle la muerte.

Después se apoderó de la camioneta y otras pertenencias, entre ellas la billetera del fallecido. Incluso se llevó hasta una chanclas de la víctima.

Fue detenido en Cancún cuando intentó vender la camioneta, que ya para entonces tenía reporte de robo.

El proceso tuvo una duración de 14 años, tiempo durante el cual se realizaron varias diligencias y la defensa interpuso varios recursos hasta llegar a la sentencia final, que le fue desfavorable al improvisado sexoservidor.

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