Policías de El Cuyo imponen multas con base en sus ‘usos y costumbres’

Publicado mayo 09, 2021, 8:41 am
FavoriteLoadingAdd to favorites 3 mins

Decepcionados se retiraron de El Cuyo turistas de Playa Carmen y Chetumal que ayer estuvieron de visita en el mencionado puerto, por la actitud de policías municipales de Tizimín asignados a dicha comisaría que los hicieron pagar una multa injustificada, presuntamente por mal estacionarse.

La infracción fue sacada de la manga y los agentes no la pudieron sostener ante los alegatos de los visitantes, además de que dijeron que no podían entregarles ninguna boleta de multa, porque ahí se rigen “por usos y costumbres”.

En el caso incluso podría configurarse violencia de género, porque los policías intimidaron a la conductora y su acompañante, ambas mujeres.

Primero les dijeron que la multa era por mal estacionarse y le retiraron la placa al vehículo. Les dijeron que tendrían que pagar 2,000 pesos, pero cuando la conductora les pidió la boleta de infracción para pagarla posteriormente, le dijeron que las cosas no eran así y que tendrían que pagar ahí la multa, en efectivo y sin ningún comprobante.

Tras mucho alegar, les “rebajaron” la multa a 1,200 pesos, cantidad que pagaron los visitantes para ya solucionar el problema y seguir disfrutando su paseo, el cual ya estaba arruinado por el incidente.

Por gestión de unos amigos contactaron al director de la policía municipal de Tizimín, Roberto Pacheco Aranda, quien enterado del problema reconoció la forma indebida de actuar de los policías de El Cuyo y ordenó que se restituyeran los 1,200 pesos a los visitantes.

En ese momento no estaba el comisario municipal y los atendió el secretario de la comisaría, quien puso pretextos para devolver el dinero.

El problema se prolongó por varias horas y cuando llegó el comisario, éste igual se negó a restituir el dinero de la “mordida”, alegando que los turistas habían invadido un lugar para discapacitados.

Se le hizo ver que no había ningún señalamiento que lo indicara, y entonces mencionó que los visitantes habían invadido una zona federal.

Se le hizo ver que en ese caso la multa estaría a cargo de la Guardia Nacional.

Reacio a reconocer que los policías actuaron mal, dijo que hubo una persona que denunció a los turistas por mal estacionarse e incluso quería que los visitantes redactaran un escrito reconociendo que la multa fue aplicada correctamente.

Al final los turistas se quedaron con mal sabor de boca y dispuestos a nunca más volver a El Cuyo, donde los policías actúan al estilo de la “Ley de Herodes”, incluso desobedeciendo las órdenes de su director municipal.