Piden donativos para salvar una lechuza apedreada por creer que es de mal agüero

Publicado mayo 14, 2020, 2:30 am
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MÉRIDA, 13 de mayo de 2020.- Fracturas que requieren cirugía, clavos y una prótesis de pico, radiografías y otros tratamientos para su rehabilitación es lo que requiere la lechuza que fue rescatada moribunda tras ser atacada a pedradas y ser rociada con agua bendita, en una comunidad de Yucatán.

La Lechuza de Campanario (Tyto alba) fue entregada a la organización Proyecto Santa María, quienes se encargaron de solicitar la intervención de autoridades ambientales por tratarse de un ejemplar de vida silvestre.

La asociación ha cubierto parte de los requerimientos, pero por el alto costo, se ven en la necesidad de convocar a sus amigos y seguidores que creen en el trabajo que realiza Proyecto Santa María, para que los apoyen a salvar a este ejemplar.

“Nuestros recursos están agotados, las actividades de rescate y protección a la fauna se ven limitadas, sin embargo, seguiremos adelante, y nos será más fácil con su apoyo”, escribieron en una publicación de redes sociales.

“Necesitamos donaciones para cubrir los gastos que se requieren para la rehabilitación de este ejemplar y de otras aves que se encuentran bajo nuestro cuidado y rehabilitación”.

Cuentas:
BANAMEX 4766 8414 2518 6791
BANAMEX 5204 1656 0722 84 95

En especie:
Fruta fresca
Semillas (alpiste, mijo blanco y rojo, avena pelada)
Transportadoras (usadas).

Más información en la cuenta de Facebook Proyecto Santa María.

Sobre el mito:

En Yucatán existe un mito verdaderamente espeluznante, el del pájaro Xoo’ch, como se le conoce en lengua maya o lechuza de campanario (Tyto Alba).

Su pesado aleteo, silueta blanca y grito en la noche calma del Mayab, asustan al campesino y es presagio de muerte.

Esta ave nocturna o a’ak ab ch’iich en lengua maya, se cree es de mal agüero o tomojchi que en maya significa presagio de malos eventos, contribuye con el mito al vivir y anidar en panteones y cavernas en busca de la soledad nocturna.

Se dice que al volar en las noches sobre alguna vivienda, cantar o dejar caer un vaho, fluído o pluma, hace tomojchi (presagio de muerte) por lo que los habitantes en caso de haber bebés en casa deben poner machetes, coas, tijeras, chanclas en forma de cruz debajo de la hamaca o una cruz de 9 piedras en el techo como protección.

A pesar del valor cultural de este mito y que el mensaje es reforzar el cuidado y protección al menor vulnerable, también es cierto que no deja de ser un mito o leyenda.