Para la justicia de Yucatán vale más una bicicleta que la vida de una mujer

Publicado noviembre 25, 2019, 6:03 pm
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En Yucatán la impartición de justicia sigue dando mala nota, ante las sorprendentes y muchas veces inexplicables criterios que toman los jueces para imponer prisiones preventivas, o bien para liberar a imputados.

Hace unos días llegaron a un mismo juzgado de control (ante conocido como juzgado penal) dos casos: uno de ellos fue el expediente donde Greta Martínez Corona, luego de dos años de lucha, logró llevar ante un juez a su esposo acusado de grave violencia e incluso intento de feminicidio.

Casi al mismo tiempo llegó el caso de un individuo, J.G.G.M., acusado del robo de una bicicleta en unos condominios del centro de la ciudad.

En ambos casos, los fiscales adscritos solicitaron la vinculación a proceso de los acusados, y la medida cautelar de prisión preventiva.

En el caso del robo de la bicicleta, el imputado fue vinculado a proceso penal en la misma audiencia, y se le dictó prisión preventiva.

En el caso de violencia familiar e intento de feminicidio, el imputado se reservó el derecho a declarar y se programó para el próximo martes 26 de noviembre la audiencia de vinculación a proceso.

Pese a que se puso en riesgo la integridad y la vida de una mujer, el juez Antonio Bonilla Castañeda consideró excesiva la medida de prisión preventiva para el imputado, Hugo C.V., y como medidas cautelares se le impuso la obligación de acudir a firmar ante el Centro Estatal en los primeros días de cada mes, la prohibición de salir del Estado, vigilancia y la prohibición de acercarse a la víctima y su domicilio.

De acuerdo con la carpeta de investigación, el imputado intentó privar de la vida a su ex pareja sentimental el día 27 de septiembre de 2018.

La denunciante relata que su ex pareja, cuchillo en mano, lo colocó en su cuello y le dijo que primero mataba a su hijo para que ella lo viera y luego la mataba a ella, le decía que nadie se daría cuenta, amenazando con desfigurarla, y la obligaba a introducirse dentro de una caja de madera.

El individuo llegó a golpearla y sacarla a dormir a la calle, también la amarró del cuello con una cuerda.

Luego de que Greta se salió de la casa, y a pesar de haber de por medio una orden de protección, el sujeto rondaba su domicilio. Se exhibieron fotos donde se le ve a las puertas de la vivienda de su víctima golpeando y pateando.