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No solo las abejas, también hay que proteger los colibríes

Publicado octubre 04, 2019, 11:34 am
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Es un hecho que la población de colibríes está disminuyendo en Yucatán, y aunque no se encuentran en peligro de extinción, estas aves se han visto afectadas, junto con diversas especies, por la destrucción de su hábitat para construir complejos habitacionales, advirtió la bióloga Amada Pam Puch, coordinadora del programa Jardines para colibríes, del proyecto Santa María.

Proyecto Santa María es un grupo de voluntarios dirigido por José Medina creado en el 2011, que se dedica a la conservación de aves y preservación de sus hábitats, partiendo de educación ambiental a través de talleres y diversas actividades.

¿Por qué preocuparnos?

En los últimos años, los constantes avances de infraestructura en el estado han ocasionado la pérdida de hábitats que, como consecuencia, han generado la disminución de diversas especies de la península.

Por esa razón, desde el 2018, el proyecto Santa María comenzó con el programa Jardines para colibríes, el cual es un programa de educación ambiental que visita comunidades, escuelas y espacios públicos, donde se llevan pláticas sobre la polinización, la importancia de los polinizadores, las plantas nativas que los polinizadores utilizan, así como la implementación de un jardín para colibrís con la siembra de plantas nativas.

La bióloga informó que los colibríes son elementos cruciales para los ecosistemas, ya que son uno de los principales polinizadores que cumplen un papel fundamental en la polinización de plantas específicas nativas.

Recordó que la polinización es el proceso de transferencia del polen de flor a flor, lo que es fundamental para que las plantas produzcan cualquier tipo de semilla y frutas; un proceso fundamental para el mantenimiento de la vida sobre la Tierra.

“Son aves totalmente impresionantes, si las perdemos nos perderíamos a nosotros, porque muchas de las plantas se irían con ellos, ya que son plantas específicas que ellos polinizan”, explicó la bióloga.

Los colibríes son una especie que debe alimentarse cada 10 minutos con el néctar de las flores, ya que si no lo encuentran hasta en un lapso cercano a las dos horas, pierden energía, se deshidratan y mueren.

En Yucatán se tienen el registro de 14 especies de colibríes y una es endémica, el tijereta, el cual se encuentra en toda la costa yucateca y parte de Veracruz, mismos que han ido disminuyendo, debido a la destrucción de su hábitat.

Proyecto Santa María:

Gracias a la colaboración de voluntarios y su programa Jardines para colibríes, la educación ambiental y la creación de jardines, han llegado a localidades como Xkanchakán, Tixpéual, Hacienda Temozón, así como en Chuminópolis, Plaza Akrópolis, Santa Gertrudis Copó y San Ramón Norte.

En el proyecto saben de la importancia de todas las aves, razón por la que próximamente impartirán nuevas actividades y talleres como el rescate del loro yucateco, así como una ‘Pajareada’, en el que acudirán a comunidades donde la depredación de aves es constante, con la iniciativa de llevar y generar conciencia sobre el cuidado de ellas.

Entre sus acciones, se encuentra el rescate y cuidado de aves que han sido maltratadas o encontradas heridas, a través de una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) que se ubica en Telchac Pueblo.

Ahí han recibido a palomas, luisitos, loros, y recientemente un halcón que fue bajado de su nido y resultó con complicaciones, luego de que no se le brindaron los cuidados necesarios. En la UMA, especialistas los valoran, y en caso de estar muy graves se les mantiene y se les alimenta, hasta que se recuperen y puedan ser regresados a su hábitat.

Con el programa Jardines para colibríes, el proyecto ha comenzado con la recuperación y el cuidado de la población de los colibríes, así como la recuperación de plantas nativas que se han ido perdiendo en el estado. Sus siguientes talleres están programados en los poblados de Mayapán y Ek Balám.

Además cuentan con una exposición fotográfica de los colibríes de la península, la cual es portátil y se expone en los talleres o lugares que visitan.

¿Los colibríes nos necesitan o nosotros los necesitamos?

Es una pregunta interesante que la bióloga planteó antes de finalizar la entrevista y aseguró que con las circunstancias actuales no podría responderse, pero recordó que con pequeños cambios se puede hacer la diferencia.

“Ya no sé si ellos nos necesitan o nosotros los necesitamos, esperamos que mucha gente se una a este cambio y que aprendan a conocer lo que realmente utilizan tanto los colibríes como otros polinizadores, y aunque sea con una plantita que siembren en su casa o algún terreno, los polinizadores se los van a agradecer”.

Y para que la gente pueda contribuir, añadió algunas plantas fundamentales en la polinización:

  • Tulipán silvestre (Malvaviscus arboreus)
    Xk’anlol (Tecoma stans)
    Xk’anan o coralillo (Hamelia patens)
    Lluvia de coral (Ruselia equisetiformis)
    Duranta (Duranta erecta)
    Platanillo (Heliconia latispatha)

Si deseas ser parte del cambio, compartirlo y enterarte de los talleres y próximas actividades, puedes seguir el proyecto a través de la página de Facebook: Proyecto Santa María.

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