Los loros son las especies más cotizadas, pero las más vulnerables

Publicado marzo 17, 2020, 1:29 pm
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MÉRIDA, 17 de marzo de 2020.- De las diversas especies de aves silvestres utilizadas como mascotas, los psitácidos son las más cotizadas pero también las más vulnerables, afirmó la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Patricia Escalante Pliego, al denunciar la desidia gubernamental para la protección de los loros.

Lamentó el desinterés del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, pues se niega a abrir programas de conservación de psitácidos, mientras que la carencia de recursos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) impide la realización de estrategias para la protección de los pericos y otras especies.

Expresó que el problema es más notable con la iniciativa privada, ya que para el empresario, la conservación de los loros “no es un negocio”.

Comentó que el ecoturismo es la mejor opción, pero se requiere de una notable inversión para contar con estrategias que permitan realmente la protección de los psitácidos.

Los loros y las guacamayas son las especies más vulnerables, por que son las de mayor explotación como mascotas, la pérdida de su hábitat a consecuencia de la deforestación, el tráfico ilegal, el saqueo hormiga y ante la presencia de especies invasoras, etcétera.

En México hay 23 de las 55 especies de psitácidos, y a pesar de la diversidad no hay programas para su protección y conservación.

Durante la videoconferencia que sustentó en el marco del Foro “Al rescate del loro yucateco”, reconoció el fracaso de diversos programas, los cuales también enseñan a cometer dichos errores, y enunció el caso de que “el cautiverio y la conservación en jaulas no son la mejor opción.

“Cuando están en cautiverio, ya no quieren volar y se acostumbran a la presencia del hombre, por lo que con grandes jaulas se les obliga a que utilicen sus alas al mismo tiempo que se emplean métodos para que se estampen cuando detecten a personas”, abundó.

Asimismo, también se cometieron fallas durante la liberación de este tipo de aves, pues se debe de buscar a los mejores ejemplares, verificar que no estén enfermos y así evitar un posible contagio y las liberaciones deben ser paulatinas.

En seis años se han efectuado en cuatro reservas ejidales, tal el caso de “La otra opción”, “Nanciyaga”, “Benito Juárez”, y “Dos amantes”.

Escalante Pliego explicó que el éxito obtenido de 2014 a la fecha es del 75 por ciento.

Detalló que se liberaron 190 guacamayas rojas y sobrevivieron 145, cuyo éxito es más notable al detectar el primer polluelo.

Ante los logros obtenidos, se perfeccionan las técnicas, tal el caso de las cajas-nidos, entre otras estrategias.