Lo que poco se sabe tras la destrucción de la hacienda San Pedro Cholul

1959
La imagen es de: La Jornada Maya

DICEN POR AHÍ…/Columna

Por: Mtra.: Alejandra Sotomayor Sandoval

Hace 5 días nos despertamos con la noticia de que el INAH había clausurado la obra de la segunda etapa de Gran San Pedro Cholul, dado que se arrasó con el antiguo casco de la hacienda del mismo nombre que conservaba en pie la casa principal, la casa de máquinas y la capilla, respetando únicamente la chimenea, sobre la cual el INAH colocó los sellos de clausura.

La ex hacienda San Pedro Cholul debe su nombre a la advocación cristiana del apóstol, el primer Papa en quien se edifica la Iglesia Católica y Chulul, nombre maya del árbol apoplanesia paniculada, cuya madera se empleaba en la elaboraban diversos enceres para la caza y construcción, además de ser el nombre del asentamiento, ahora comisaria, desde la época prehispánica, donde se edificó la hacienda, siendo un sitio con ocupación continua desde el año 300 a.c.,  que se constituyó como zona central de confluencia de esta población desde el siglo XIX hasta mediados del siglo XX que finalizó su producción.

Las ultimas noticias que se tiene sobre la hacienda, datan de 1898, cuando se registra como finca rustica heredada a la señora Mercedes Yrigoyen de Herrera, con un extensión de 877 hectáreas, en la que se ubicaban diversas edificaciones, a saber: la casa principal, la casa que fungía como presa-bodega, un cuarto de máquinas y una capilla-adoratorio, todo de manufactura de cal y canto, un corral principal de 40 m2, un bebedero, un trascorral, dos chiqueros, así como dos huertas situadas al Norte y Sur de la casa principal, herramienta, maquinaria y cinco planteles de henequén.

En 1915 la hacienda de San Pedro Cholul aun contaba con la casa del administrador, la capilla, el hospital, el calabozo, la tienda de raya, la escuela, los almacenes, la huerta, el pozo o noria, la fábrica con sus máquinas raspadoras y la casa del dueño en la que se contenían, baños de mármol italiano, sistema de agua corriente, baños de vapor, piscinas bajos techo, porcelanas inglesas y chinas, entre otros enseres de lujo.  Los 29 de junio de cada año, la hacienda se engalanaba para celebrar la fiesta en honor a San Pedro, se realizaban novenas, misas y grandes bailes, para los cuales sus dueños, como Don Eduardo Sánchez, contrataban conjuntos musicales, hasta que la hacienda fue adquirida por la familia Xacur y debido a que no eran creyentes, la fiesta se realizaba más modestamente.

Hacia 1920-1940 inició su periodo de decadencia, momento en el cual, la mayoría de las casas habían sido abandonadas, regresando los trabajadores a sus lugares de origen o trasladándose a los caseríos cercanos como Cholul, Conkal o Sitpach, entre otros, solo quedaron en la hacienda 30 o 60 trabajadores en siete familias y un par de trabajadores solteros, ya que se laboró hasta que se terminó lo cultivado, por lo que su despoblamiento fue paulatino.

De esta manera los restos materiales de la hacienda forman parte del pasado de sus habitantes transformándose en un referente de su memoria colectiva.  Por lo que desde hace algunos años, los antiguos residentes y descendientes de la hacienda San Pedro Cholul no perdían la esperanza de recuperar el patrimonio edificado de dicho sitio con un proyecto inmobiliario incluyente, pero el día sábado 17 de marzo, estas  esperanzas se desvanecieron al paso de la maquinaria que ha dado fin a una historia de varios siglos.

Pero ¿por qué el alboroto por la destrucción?, ¿por qué cuidar el patrimonio material? Porque las diversas manifestaciones del patrimonio cultural material e inmaterial enriquecen la vida cotidiana y constituyen una fuente de identidad y cohesión, entendiendo su contexto territorial como lugar de interacción social, en relación con otros factores socioeconómicos  y en asociación con los valores inmateriales, vinculados con la continuidad en el tiempo y la identidad. Por lo que su perdida contribuye al empobrecimiento del legado y la diversidad cultural de los pueblos.

Estas premisas han sido valoradas en otros países, por lo que su patrimonio está siendo preservado por medio de desarrollos sustentables, planificación urbana y ordenamiento territorial que garantizan el respeto al patrimonio cultural material e inmaterial. Ya que la preservación de los bienes patrimoniales no es interpretada como una oposición al cambio, por el contrario y en conjunto con proyectos viables ofrece oportunidades para mejorar las obras urbanas históricas y la calidad de vida de sus habitantes. Por lo que la conservación del patrimonio es una labor multidisciplinaria en la que convergen el estado, empresas privadas y el público general.  Realidad de la cual aún nos encontramos muy ajenos.

Alejandra Sotomayor

Historiadora pertinaz en mostrar que cada rincón de Yucatán es un lugar entrañable en la memoria de sus habitantes.

Mail: dicenporahi.soto@gmail.com

Sobre la autora:

Alejandra Sotomayor Sandoval es licenciada en Etnohistoria, Maestría en Historia y Etnohistoria y Doctorante en Historia

Fuentes consultadas:

Tomado de http://yucatan.com.mx/merida/economia-merida/la-cuernavaca-de-yucatan

-Héctor Hernández, “Corrales, chozas y solares: estructura de sitio residencial de la Hacienda San Pedro Cholul, Yucatán” en Temas Antropológicos, vol.36, núm.2, abril-septiembre 2014, UADY, p.133

-Quezada en Héctor Hernández, “Corrales, chozas y solares: estructura de sitio residencial de la Hacienda San Pedro Cholul, Yucatán” en Temas Antropológicos, vol.36, núm.2, abril-septiembre 2014, UADY, p.134.

-Héctor Hernández, Arqueología colaborativa y recuperación de la memoria histórica: Hacienda San Pedro Cholul, Yucatán, Temas antropológicos; vol.38, núm.2, abril-septiembre 2016, p.121.

-Héctor Hernández, Arqueología colaborativa y recuperación de la memoria histórica: Hacienda San Pedro Cholul, Yucatán, Temas antropológicos; vol.38, núm.2, abril-septiembre 2016, p.116.

-Héctor Hernández, Arqueología colaborativa y recuperación de la memoria histórica: Hacienda San Pedro Cholul, Yucatán, Temas antropológicos; vol.38, núm.2, abril-septiembre 2016, p.123.

-Carta Washinton, ICOMOS, 1987 citado en https://www.unicen.edu.ar/content/la-importancia-de-la-salvaguardia-del-patrimonio-hist%C3%B3rico-cultural

-Tomado de https://www.unicen.edu.ar/content/la-importancia-de-la-salvaguardia-del-patrimonio-hist%C3%B3rico-cultural [el 18 de mayor 2018].

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