La oscura noche del PRI en Yucatán: dos ‘ganadores’ y un partido perdedor

Priistas se irán a dormir sin conocer los resultados de la contienda interna de este domingo. Carlos Sobrino Argáez, aún presidente estatal del tricolor, sale huyendo sin dar las cifras que prometió unos días antes. Francisco Torres Rivas y Diego Lugo Interián se proclaman ganadores.

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Con un experimento que demostró que el PRI no está preparado para la democracia interna, al menos en Yucatán, las elecciones de este domingo terminaron con dos candidatos autoproclamados ganadores y un partido perdedor.

Aunque ofreció que daría resultados a las 9 de la noche, el todavía presidente estatal del PRI, Carlos Sobrino Argáez huyó del partido tras emitir un boletín en el que no informa nada.

En este vacío de resultados, tanto el candidato Francisco Torres Rivas como su rival Diego Lugo Interián se proclamaron ganadores de la contienda, que como anticipamos desde la tarde, evidenció que el PRI fracasó en su primer intento por ejercer la democracia interna.

Torres Rivas ofreció una conferencia de prensa donde dijo que su ventaja es de 660 votos sobre Diego Lugo, quien también se proclamó ganador y aseguró que ganó por 608 sufragios. Sin embargo, Lugo Interián no exhibió resultados y dijo que esperará a tener las actas.

Torres Rivas aseguró que obtuvo 14,125 votos contra 13,465 de Diego Lugo, es decir, una diferencia de 660 votos, la cual considera “irreversible”.

La contienda se realizó en medio de tempraneras denuncias de “rasurado” del padrón priista, pues hubo personas con larga militancia que no pudieron sufragar, a pesar de que ratificaron su filiación al tricolor en meses recientes.

Hubo casos extremos de ex candidatos a alcaldes que no pudieron votar, incluso no apareció en el padrón Felipe Cervera Hernández, coordinador de los diputados del PRI en el Congreso del Estado.

Por el contrario, en el padrón figuran aún personas que compitieron en las elecciones de 2018 bajo las siglas de otros partidos, como Julián Zacarías Curi, alcalde de Progreso, quien llegó al cargo como candidato del PAN.

También hubo quejas por acarreo de gente y de compra de votos, inflado de urnas. Por ejemplo, hubo municipios donde votó el 90 por ciento del padrón, con aplastante resultado a favor de Diego Lugo.

En general la afluencia de votantes fue baja, principalmente en Mérida y en ciudades como Valladolid, donde apenas votaron 61 priistas.

Se menciona que hubo casillas “zapato” para favorecer a Diego Lugo, como en Chicxulub Pueblo, Sucilá (donde es alcalde con licencia) y en Tekantó. Ahí los alcaldes Guadalupe Canto Ale “La Loba” y Liliana Araujo Lara (hermana de Angélica) representaron todo el catálogo de marrullerías priistas, de acuerdo con denuncias de militantes.

Hubo municipios “atípicos”, donde votó el 90 por ciento del padrón a favor de Diego Lugo, como Dzoncauich, Tekantó, Chicxulub Pueblo, Sucilá, Mama, Mayapán, Teabo, Tekom y Tahdziú.

Por el contrario, en Valladolid solo se registraron 61 votos entre ambos contendientes.

En número cerrados, votaron 27 mil priistas de un padrón de 190 mil, es decir, que habrá votado un 11 u 12 por ciento.

Los 27 mil votos representan apenas poco más del cinco por ciento de los 413 mil votos que obtuvo Mauricio Sahuí, candidato del PRI a gobernador, en la elección del 1 de julio.

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