La odisea de ‘hacer el súper’ durante la cuarentena

Publicado abril 03, 2020, 7:47 pm
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MÉRIDA, 3 de abril de 2020.- La necesidad de adquirir ciertos productos obliga a la gente a salir a comprar al supermercado durante la cuarentena. Sin embargo, esa necesidad a veces es una “necedad” de algunos que parece que no se toman muy en serio la pandemia del Covid-19.

Lo cierto es que resulta una “odisea” ir al “súper”, sobre todo si se acude al que está ubicado frente al fraccionamiento Cordemex. La única sucursal en la capital yucateca de este supermercado ya había sido un tema recurrente, cuando se hizo viral un video, en el que decenas de personas hacían fila para ingresar al lugar, durante la temporada decembrina.

Esta situación se ha repetido en días recientes pese a la contingencia sanitaria y ahora son videos de largas filas dentro y fuera del local.

Era esperada la afluencia el pasado fin de semana de quincena, pero el número de clientes no bajó en los días siguientes, ni siquiera a mitad de semana que es lo más común.

Y eso que la tienda ha tomado varias medidas para evitar la aglomeración. La primera de ellas fue cancelar las degustaciones y demostraciones de productos.

Pero de nuevo la necedad le gana a la necesidad. En pleno domingo hubo varias familias comprando como si nada. Entonces, a partir del lunes se comenzó a restringir el acceso. Se pretendía que solo el titular de la tarjeta de socio pudiese entrar a comprar, aunque finalmente se decidió dejar pasar hasta dos personas. Para ello, incluso se contó con apoyo de elementos de la policía en la entrada.

Lo curioso es que se piensa que yendo a la tienda desde temprano se tiene la posibilidad de comprar más rápido, pero es todo lo contrario ya que es cuando más gente hay.

Otro punto importante es el área de cobro. Para acceder a esta zona es por una fila única y luego a cada cliente se le asigna una caja disponible. Durante la espera, cada cliente debe ubicarse sobre una marca que está en el piso, la cual delimita la distancia recomendada entre transeúntes. Además, se desmontaron las mesas de la fuente de sodas que estaban a un lado.

Pero el contacto con otras personas es apenas el inicio de la “aventura”. Lo primero con lo que se topan los compradores es con la escasez de ciertos productos, especialmente los de higiene personal y limpieza. El gel antibacterial y el cloro en diferentes presentaciones está agotado y en caso de llegar se termina rápidamente. Asimismo, solo se vende una pieza por socio para evitar el desabasto.

De un día a otro, la carnicería también sufre con la demanda. Sus espacios lucen semivacíos pese a que se rellenan varias veces durante la jornada.

Y así como las compras de pánico propiciaron que la gente compre papel higiénico de forma desproporcionada al inicio de la pandemia, ahora sucede lo mismo con la cerveza. Esto debido a que los supermercados y tiendas de autoservicio son las únicas opciones para adquirirla.

Así las cosas, hay situaciones a tomar en cuenta, no solo si se decide “ir al Costco”, pues lo anterior aplica en toda ida al “súper” sin importar la cadena de su preferencia, sobre todo con el arribo de un nuevo fin de semana.