La FGR investiga ‘estafa maestra’ en Diconsa: desviaron 400 mdp

Publicado diciembre 09, 2020, 9:39 am
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MÉXICO.- Entre 2016 y 2017 se desviaron más de 400 millones de pesos en la empresa Diconsa, a través de la firma de convenios con universidades, con el esquema de La Estafa Maestra, por lo que ahora la Fiscalía General de la República (FGR) inició una indagatoria formal en la empresa pública, perteneciente a la extinta Sedesol.

De acuerdo con el periódico digital Animal Político, dichos convenios y los pagos fueron pactados en la época en que Luis Miranda Nava encabezaba la Sedesol.

Esta nueva carpeta de investigación se abrió luego de que la Auditoria Superior de la Federación (ASF) presentó el 31 de octubre una denuncia formal ante la FGR, en la que concluye que Diconsa operó un fraude al erario que oscila entre los 380 y los 412 millones de pesos por servicios contratados que presume fueron simulados.

El diario señala que “la denuncia de la ASF tiene su origen en los resultados de la auditoría forense número 275-DS correspondiente a la Cuenta Pública 2017, que se practicó a Diconsa para revisar, específicamente, los convenios por diversos servicios que dicha empresa estatal concedió a universidades aprovechando una excepción que contempla la ley para adjudicarlos sin licitación. Se trata de convenios que, como los auditores señalan en el informe, se utilizaron más de siete años para “el desvío de recursos públicos”.

La ASF identificó la firma el 30 de diciembre de 2016 y el 31 de enero de 2017, de tres anexos a convenios generales con la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y el Instituto Tecnológico Superior de Cosamaloapan (ITSC), dos instituciones públicas que ya han sido identificadas previamente en los esquemas fraudulentos con otras dependencias.

Por la firma de dichos anexos a los convenios, Diconsa pagó 412 millones 624 mil pesos, sin embargo, se identificaron anomalías que ponen en duda que los servicios se hayan cumplido como estaba contemplado.

Además, la ASF identificó que ni la UAEM ni el ITSC realizaron servicio alguno. En cambio, transfirieron una parte de los recursos (la otra parte la retuvieron injustificadamente) a una serie de empresas que son las que, supuestamente, realizaron los servicios.

Pese a todas esas irregularidades, Diconsa pagó en su totalidad los servicios mediante diversas transferencias a los planteles y los dio por buenos.

Finalmente, Animal Político señala que ni las universidades ni las empresas subcontratadas o que supuestamente realizaron el servicio se quedaron con el dinero. Los auditores detectaron que luego de recibir las transferencias, dichas compañías dispersaron los recursos a diversas empresas sin ningún tipo de justificación.

Con información de Animal Político