La atención a casos de bullying en Yucatán, en pañales

La psicóloga y especialista Xóchilt Alcocer explica que en Yucatán son muchos los casos de abuso y violencia sexual, como el que se dio la primaria de Río Lagartos. Para la especialista es una responsabilidad legal que la directora tome urgentemente cartas en el asunto

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TIZIMÍN 22 DE MARZO DEL 2018.- En Río Lagartos hay un alboroto de padres de familia por presuntos acosos de menores de edad en la escuela primaria Luis G. vives. WENDY UCAN CHAN / MEGAMEDIA

Cuando platicamos con la psicóloga Xóchilt Alcocer Mézquita sobre el caso de las niñas que sufrieron violencia sexual de parte de alumnos de la Escuela Primaria “Luis G. Vives” de Río Lagartos, y la cerrazón de la directora María Elizabeth Parra Castañeda para tomar cartas en el asunto, su respuesta no tardó en llegar: “Tristemente estos casos existen y mucho en Yucatán”.

Para la especialista en abuso y violencia sexual -quien dicta talleres en escuelas para informar y apoyar a docentes y alumnos-, los colegios en el estado no están preparados para afrontar casos como estos.

“No saben cómo y al que perjudican finalmente es a la víctima porque se la separa del grupo. Los maestros o directores no saben cómo actuar ni trabajar con el problema, que es en realidad el abusador. Realmente no se ha abordado a fondo este problema en las escuelas”, remarca.

La especialista también explica que muchas familias de niños víctimas de abuso terminan sacándolos de las escuelas para solucionar la situación porque no existe un sistema ni la información necesaria para casos de bullying, abuso o violencia sexual. “Estamos en pañales, todavía”, sentencia.

Como informamos en días pasados, cuatro alumnos de 6° de primaria acosaron sexualmente con cartas obscenas y amenazas de muerte a tres niñas de la escuela y hasta una de ellas, desesperada por la situación, intentó quitarse la vida ingiriendo pastillas (sus papás la descubrieron y la salvaron, entonces la niña contó la situación angustiante que estaba viviendo).

Los padres de familia, desesperados, acudieron a la escuela a hablar con la directora Parra Castañeda, quien minimizó la situación, solapó a los agresores y además dijo que, “si se dan estos casos, es porque las jovencitas provocan a los varones”.

Responsabilidad legal de la directora

Tajante, la psicóloga Xóchilt explica que la escuela tiene absoluta responsabilidad sobre los hechos ocurridos y la directora debe informar inmediatamente a la Secretaría de Educación del Estado (Segey) para que tome cartas en el asunto y realice las investigaciones correspondientes.

“Todas las escuelas tiene la obligación en estos casos de dar inmediato parte a las autoridades para que hagan el seguimiento correspondiente. Si la directora obra como lo está haciendo, tiene responsabilidad legal por proteger a los abusadores”, indica la especialista. También señala que, aunque el abuso no haya ocurrido en la escuela, como son alumnos, la directora debe actuar por la responsabilidad legal que tiene.

“Es más, como estamos hablando de que los hechos ocurrieron en una escuela pública, es aún más fácil intervenir ya que la SEP cuenta con un programa nacional para prevención de abuso dentro de las escuelas”, detalla.

Hablar con los hijos siempre

Sobre la situación en la que se encuentran las niñas abusadas, la especialista explica que deben recibir terapia. “Van a ser sometidas a un peritaje que puede incluir exploración física de acuerdo a lo que hayan contado las niñas”, indica.

Sobre los abusadores, Xóchilt señala que, por su condición de menores de edad, no se les hará un proceso penal. “Se los pone a disposición de sus padres o del correccional de menores (se refiere al Ceama), pero no pueden ir presos. Estos niños también deben recibir un proceso terapéutico, sin duda”, sentencia.

Para la especialista, la comunicación padres e hijos es clave ante estos casos de abuso. “A ciertas edades, los niños ya no están acostumbrados a contar todo los que les pasa y fragmentan la información que les dan a los padres. Por eso es muy importante como papás que sepan que siempre los vamos a escuchar, vamos a creer en ellos y los vamos a apoyar incondicionalmente”, remarca.

Para la psicóloga, la base para que un niño pueda liberarse del abuso o la violencia es afrontarlo y pedir ayuda. “La mayoría se traba en pedir ayuda y así queda atrapado en la violencia. Debemos explicarles que pedir ayuda no es un signo de debilidad o cobardía ¡Al contrario! Es de valientes poder alzar la voz y decir ‘Ayúdame que no puedo con esto’”.- CGO.

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