Isidore, el huracán que marcó a Yucatán a principios del milenio

Publicado septiembre 22, 2020, 4:00 pm
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MÉRIDA.- Hoy 22 de septiembre llegó el otoño al hemisferio norte, pero para la gente que vive en la península de Yucatán esta fecha también representa el aniversario número 18 de la llegada del huracán “Isidore”, mismo que causó gran destrucción y pérdidas en la región en el año 2002.

Todo inició un 9 de septiembre de 2002, cuando una onda tropical comenzó a cruzar el Atlántico, y a pesar de que estuvo bajo la influencia de aire seco y cizalladura, sobrevivió y logró convertirse en la depresión tropical número 10 en la zona de las Antillas Menores el 14 de septiembre. No obstante, su interacción con la parte norte de Sudamérica y algo de cizalladura la volvieron a debilitar, convirtiéndose de nueva cuenta en una onda tropical.

Todo parecía volver a la normalidad, cuando las condiciones del entorno comenzaron a ponerse favorables para una intensificación a depresión tropical, situación que ocurrió el día 17, para que posteriormente el día 18 naciera la tormenta tropical “Isidore” al sur de la isla de Jamaica. Llegaba el 19 de septiembre y las cosas seguían favorables para que este ciclón continuara ganando fuerza y si, este mismo día “Isidore” se convertía en un huracán categoría 1 al sur de Cuba con vientos máximos de hasta 150 km/h.

“Isidore” continuaba como huracán con movimiento al oeste-noroeste buscando el canal de Yucatán y no parecía tener en sus planes la península. Llegaba al occidente de Cuba e ingresaba al occidente del golfo de México donde alcanza categoría 3 con vientos de 201 km/h el 20 de septiembre. Desde ese momento, las condiciones del entorno dieron un cambio, estableciéndose un patrón anticiclónico asociado a un sistema frontal sobre el norte del golfo de México. Esto comenzó a desacelerar su velocidad de desplazamiento y tornó errática su trayectoria con movimiento al oeste.

Llegada a la península de Yucatán

El huracán “Isidore” presentaba su movimiento al oeste, encajonado por la alta al norte del golfo. Esto lo mantenía paralelo a las costas yucatecas con vientos de hasta 205 km/h y una presión mínima central de 934 hectopascales. Inevitablemente el ciclón no resistió el empuje anticiclónico y se metió a Yucatán por la zona de Telchac Puerto, alrededor de las 5 de la tarde del 22 de septiembre.

El comportamiento de los ciclones tropicales está relacionado con las condiciones de su entorno.
“Isidore” se movió hasta el sur de Yucatán, pasando cerca de Mérida, arribando a la zona de Muna y dando un rizo y retornando de nueva cuenta hacia el norte para salir al golfo de México la mañana del 24 de septiembre. En su permanencia sobre el estado de Yucatán presentó vientos de hasta 130 km/h y lluvias torrenciales en los tres estados de la península donde descansó 36 horas. El día 25 de septiembre llegó a Luisiana, Estados Unidos como tormenta tropical. El 27 de septiembre “Isidore” llegó a su fin sobre este país.

Este ciclón tropical fue capaz de sobrevivir a la cizalladura, aire seco e influencia de anticiclones, pero con su evolución aprendimos que al final estos fenómenos están fuertemente influenciados por las condiciones de su entorno. No es cuestión de que no tengan palabra de honor, lo errático de su trayectoria y evolución está muy arraigado a lo que los rodea, algo que con un buen análisis meteorológico puede mejorar el pronóstico, aunque sin llegar a ser perfecto. Lo más importante es nunca confiarse y darles puntual seguimiento.

Con información del meteorólogo Juan Antonio Palma Solís/Coordinador de Meteored.mx