Fallece a los 112 años don Chepe, el hombre más longevo de Yucatán y de todo México

Publicado julio 22, 2021, 8:50 am
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Tras una vida digna de un libro, ayer falleció en el puerto de San Felipe don Chepe, quien con sus 112 años era considerado el hombre más longevo no solo de Yucatán sino de todo México.

Huérfano desde los seis años, a lo largo de su vida tuvo dos matrimonios, de los cuales tuvo en total 10 hijos, uno de los cuales ya falleció.

Fruto de su primer matrimonio tuvo una niña y dos varones, uno de los cuales falleció ya en su edad adulta.

De su segundo matrimonio tuvo seis varones y una mujer, de los cuales todos sobreviven.

Don Jorge Durán y Coral, Chepe para los amigos, nació en abril de 1909 en Panabá. Nunca conoció a su padre y a los seis años al fallecer su madre quedó completamente huérfano.

Ahí quedó al cuidado de una mujer que lo quería mucho y lo trataba muy bien, pero un día sus tíos fueron a buscarlo y lo llevaron a San Felipe, donde creció e hizo su vida.

La familia de sus tíos era muy pobre, pero el pequeño Chepe se las ingeniaba para conseguir comida.

Cuando lo mandaban a comprar, se paraba en la tienda y cantaba La Cucaracha. A la gente le gustaba y le regalaban mercancía como café, azúcar o pan, y le pedían que cantara más.

Luego de un rato, el pequeño llegaba a la casa de su tío con muchos productos para completar la despensa.

Al crecer trabajó de vaquero en varios ranchos, pero regresó a San Felipe y encontró trabajo como marinero.

Como parte de sus recuerdos, les contaba a sus nietos y bisnietos que navegaba desde Progreso hasta Cozumel.

Finalmente decidió asentarse, fue a hablar con las autoridades y le dijeron que buscara un terreno para que lo trabajara. En esos años se acostumbraba así, la tierra era de quien la trabajara.

Ahí Chepe y sus hijos comenzaron a trabajar la tierra en la que vivió hasta sus últimos días.

Estuvo convaleciente durante 15 días. Dejó de comer y casi no tomaba agua. Por ratos le daban alguna papilla, pero luego ya no quería nada.

Cuando pedía agua le daban una botella de suero a la que le daba dos o tres tragos y la devolvía.

Cuando le preguntaban decía que no le dolía nada, solo que ya estaba muy cansado.

Cuando el doctor iba a verlo, le checaban la presión y salía que estaba bien, tenía la presión estable para una persona de su edad. Su corazón no latía con mucha frecuencia, pero sí con fuerza.

Está siendo velado en la que fue su casa en San Felipe. En ese mismo puerto será sepultado, incluso ya tenían listo su ataúd como él lo había pedido.

En el féretro que le mandaron a hacer se rinde homenaje a las actividades que realizó durante su longeva vida. El ataúd tiene tallado un barco en memoria de sus tiempos como marinero; también una mazorca por sus tiempos como agricultor.

Don Chepe, quien celebró en abril sus 112 años, era considerado el hombre más longevo de San Felipe y todo Yucatán. A su familia le decían que era incluso el más longevo de todo México.

En su juventud llevó una vida sana, no se emborrachaba. Tomaba algunas copas pero sin excesos. También tuvo una buena alimentación, orgánica como le dicen ahora.

No probó la Coca Cola sino hasta que tuvo 70 y tantos años, y no le gustaban mucho los refrescos embotellados.

Trabajó mucho y prácticamente toda su vida se acostó a las 6 o 7 de la noche para levantarse muy temprano al día siguiente.

En su vida tuvo muchas carencias, pero eso no le impidió fuera alegre, incluso él decía que esas carencias que tuvo de niño le hicieron ver la vida de manera diferente.

Descanse en paz don Chepe.