Ex candidata del PVEM a la alcaldía de Mérida denuncia violencia política de su dirigencia estatal

Publicado junio 13, 2021, 11:50 am
FavoriteLoadingAdd to favorites 8 mins

La ex candidata del PVEM a la alcaldía de Mérida, Karina Pérez Ramos, denunció a través de sus redes sociales la violencia política que sufrió durante su campaña por parte de la dirigencia estatal del Verde que encabeza Harry Rodríguez Botello Fierro, y que la orilló a que días antes de las elecciones declinara a favor del ex candidato del PRI por ese mismo cargo, Jorge Carlos Ramírez Marín.

“Hace algunos meses, me decidí a participar en esta contienda electoral con el PVEM, podrán imaginarse, me llené de ilusiones. La idea de llevar mis propuestas a la práctica en un Ayuntamiento tan importante como es la capital de nuestro Estado, me motivó a dar ese paso al frente que muchas veces no damos, a sacrificar tiempo, trabajo, familia y muchas horas invertidas en una campaña que soñaba que lograría revolucionar a Mérida y convertirla en la ciudad que siempre hemos querido tener. Para ello, convoqué a un equipo sin igual, ciudadanos sin un solo negativo político. Hombres y mujeres de bien, que aceptaron sumarse a este proyecto, que aportaron su experiencia profesional, su alto perfil académico, social o empresarial, para presentarle a los votantes una planilla ciudadana preparada, muy lejana a lo que siempre vemos en los partidos políticos”, cita el texto publicado en su perfil de Facebook.

Sin embargo, agrega, el sistema político en el que vivimos aún está a años luz de lograr una democracia honesta, donde los recursos públicos se utilicen para lo que son. Donde las instituciones políticas cumplan su palabra y donde los intereses y el hambre de poder, no sea lo que mueva a los liderazgos que deberían servir a la ciudadanía y en vez de ello, la utilicen para sus intereses personales.

Recordó que desde el arranque de su campaña esto le quedó claro; sin embargo, afirma, insistí hasta el cansancio porque nos dieran la oportunidad de participar en igualdad de condiciones con los otros candidatos, de que se nos diera acceso a ejercer el presupuesto que correspondía a la campaña para que nuestras propuestas pudieran llegar a la ciudadanía y conocieran realmente el proyecto del equipo Karina Pérez Ramos para Mérida; y a pesar de las promesas incumplidas de parte de los dirigentes, a pesar de que tuvimos que poner dinero de nuestra bolsa y de la de la familia, a pesar de que la mayor parte de la campaña no tuve acceso a espectaculares en la ciudad para que los ciudadanos pudieran conocer algo tan sencillo como mi rostro, ya no se diga de espacios en radio o televisión, a pesar de todo ello, hice mi mejor esfuerzo por llegar a sus hogares, por socializar mi mensaje.

“Me presenté a los debates con la frente en alto, como una mujer que estaba resistiendo la violencia política de la que éramos objeto y aun así seguía luchando por ese sueño de trabajar por la ciudad de Mérida. No me importó hacer el trabajo necesario para que esta campaña pudiera llegar a la gente, mientras los del partido estaban casi esperando nuestra derrota”, destaca.

Sin embargo, continúa en el texto, en las últimas semanas me percaté de que no era la única que estaba pasando por eso. Muchas candidatas y candidatos estaban en la mismas circunstancias que yo. Entiendo que algunos no hablaran por miedo, por una ilusión sin bases reales o por la incertidumbre que produce el tener que ser valiente y dar un paso al frente para señalar cuando algo es injusto.

“Me movió un sentimiento de necesidad de justicia. Me levantó el tener que decirles la verdad, la impotencia de que sin importar lo positivas que sean las propuestas que enarbolé con mi equipo, jamás verán la luz por liderazgos partidistas fallidos, que piensan que la democracia mexicana significa vivir del parasitismo partidista, cuando lo que la sociedad necesita es un liderazgo social y político de vanguardia que luche por las causas sociales y realmente arrope a los ciudadanos que desean sumarse a construir una mejor ciudad, un mejor estado y un mejor país. Me movió la necesidad de hacer un frente unido para cambiar el rumbo de una ciudad que ya no es la de antes, por la falta y las fallas de atención de quienes la han dirigido”, abunda.

“Me uní a la protesta de otras compañeras que levantaron la voz, por la sororidad que implica el ser mujer. Me uní a los que exigen respeto a la ciudadanía y convierten sus causas en un estandarte”.

“Por esas razones, me uní con el candidato Ramírez Marín quien, por su trabajo comprobado, años de experiencia en muchos ámbitos de su labor como ciudadano yucateco al conocer mis propuestas, se comprometió a llevarlas a la práctica en el Ayuntamiento de Mérida”.

Los resultados no nos favorecieron, reconoce, pero eso no significa que mi proyecto termina hoy, nuestro proyecto inicia este día. Mi compromiso contigo sigue más vigente que nunca y hoy me paro ante ti, con la frente muy en alto, porque sé que hago lo correcto por mi estado y por la gente que me ha dado su confianza en este proceso.

“A los hombres y mujeres que creyeron en nosotros durante la campaña, muchas gracias, sus palabras y propuestas no serán lanzadas al vacío. Seguiré trabajando para volverlas una realidad. Al equipo que me acompañó durante estos meses, muchas gracias, su determinación, resiliencia y compromiso son mi mayor motor a seguir. A mi familia, muchas gracias, por darme la fuerza para seguir adelante y sobre todo la brújula y mi norte para hacer lo correcto”, destaca.

“A todo Mérida, muchas gracias y Karina Pérez Ramos seguirá caminando junto a ti”, finaliza.