Escándalo financiero en Mérida: pérdidas millonarias de inversionistas

Publicado enero 22, 2020, 7:06 pm
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MÉRIDA, 22 de enero de 2020.- El negocio sonaba inmesamente atractivo y rápidamente atrajo a inversionistas que no dudaron en poner su dinero, pese a que los propios responsables de la empresa les advertían de los riesgos, pero a cambio les ofrecían ganancias del 10 por ciento mensual, algo que ningún banco o instrumento de inversión ofrece en el mercado.

Se trata del caso de Evertex, una compañía impulsada por tres jóvenes encabezados por Luis Enrique Servín Navarrete, quien era el cerebro financiero, en tanto que Andrés Rivero Ponce y Genaro Mier y Terán Medina fungían como promotores.

Desde fines del año pasado la empresa empezó a revelar problemas hasta que fueron insostenibles y en los primeros días de este 2020 los responsables tuvieron que admitir pérdidas de un 75 por ciento del capital invertido por los clientes.

Se menciona que los afectados podrían ser 200 inversionistas que hoy se encuentran en incertidumbre sobre lo que pasará con su dinero. Se habla de 80 millones de pesos que estarían en juego en este fallido negocio de compraventa de divisas.

Hubo personas que aportaron 50 mil pesos, pero otras pusieron hasta un millón de pesos.

La historia comenzó hace dos años cuando los promotores de la empresa, aprovechando su posición socioeconómica y sus relaciones, comenzaron a reclutar inversionistas que estuvieran dispuestos a entrarle a un negocio de alto riesgo, pero también ofrecían “estratosféricos” rendimientos.

Todo iba sin ningún problema. Los rendimientos se pagaban conforme a lo establecido y si alguien se quería retirarse del negocio, lo podía hacer con la devolución total de su inversión, pero tenía que avisar con dos días de anticipación. Esto hizo crecer la confianza de los inversores y pronto se sumaron nuevos.

Las cosas comenzaron a cambiar a fines del año pasado. Muchos alzaron la ceja cuando Servín Navarrete anunció el 17 de diciembre pasado que saldría de vacaciones y que no regresaría sino hasta el 2 de enero.

La preocupación aumentó cuando dijo que se quedaría sin señal y que no podría contestar mensajes ni llamadas.

Durante el tiempo que se ausentó los inversionistas comenzaron a presionar a los otros socios, que también ya andaban preocupados por lo que sucedía.

El 8 de enero Servín Navarrete hizo circular un comunicado donde reconocía las pérdidas del 75 por ciento de las inversiones, pero eximía de toda culpa a su socio Rivero Ponce y asumía él toda la responsabilidad de la pérdida del capital.

“Hasta el momento, la mayor parte del capital financiero invertido en diversos instrumentos presenta pérdidas significativa de un 75 por ciento del capital invertido por los clientes. Este resultado negativo es producto de un cambio en la estrategia de inversión”, reconoce en su mensaje.

“Evertex asume la responsabilidad total como parte encargada de la colocación en instrumentos financieros del capital de nuestros inversionistas”, agrega.

Servin Navarrete señala que ofrecerán respuestas a quienes les brindaron confianza, y pone a disposición un celular para estar en contacto con sus clientes.

En el comunicado, Luis Enrique se asume como el único responsable, ya que dirigía y decidía sobre el proyecto, así como también era el único del sistema de inversión llamado CFD’s (contratos por diferencia) sobre el mercado de Forex.

Precisa que Andrés Rivero Ponce actuaba únicamente como promotor y no conocía a fondo los detalles de operación de Evertex.

En consecuencia, Servín Navarrete asume a título personal las pérdidas y explica:

“Dejé de ser fiel a mi estrategia, llegó un momento en el que tuvimos una pérdida mayor a lo esperado en la operación, sobre la cual tomé la mala decisión de no reportarlo como tal y, en cambio, reportarlo como ganancia. A partir de eso todo fue una cadena de malas decisiones para tratar de cubrir la anterior, me mantuve operando, pero siempre con esa diferencia negativa que cada vez iba siendo más grande ya que siempre lo reportaba con rendimientos normales, mi intención era mantener todo normal en lo que reparaba todo sobre la marcha sin alertar a nadie, algo que por supuesto no se logró. Al darme cuenta que la situación ya era irreparable de la manera que lo estaba manejando decidí desconectarme y notifiqué a todos que me iría de vacaciones; esto para tratar de pensar de manera más clara y objetiva la manera de proceder, de hacerlo saber y la manera de reparar lo que ya había desencadenado. Después de ponerme a pensar cómo proceder decidí acercarme a Andrés Rivero Ponce para hacerle saber la situación completa en la que estábamos, ya que no había sido sincero con él”.

Al insistir en que acepta en todos los términos y con total responsabilidad ser el único responsable de la pérdida del capital, Servín Navarrete reconce que desde hacía meses manipulaba los reportes que le mostraba a Rivero Ponce y a los clientes.