En breve liberarán a homicida de la prestamista Elda Zurita y su hija

Moisés Méndez Mejenes, ya de 85 años, solicitó el beneficio de libertad anticipada. Esta semana se le podría conceder dado que ya cumplió el 70 por ciento de su condena de 25 años, y por su edad avanzada. El doble crimen, que cometió en complicidad con sus hijos y nietos, se cometió en agosto de 1999.

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Esta semana podría recuperar su libertad uno de los involucrados en sonado caso que conmocionó a la sociedad meridana en los años 90, cuando fueron asesinadas la prestamista Elda Zurita Azcorra y su hija, la bailarina Cynthia Sue Ricalde Zurita.

De acuerdo con versiones de prensa, Moisés Méndez Mejenes, de 85 años, pedirá esta semana el beneficio de la libertad anticipada, pues ya cumplió el 70 por ciento de su condena, fijada en 25 años.

El ya octogenario fue sentenciado junto con sus hijos, nietos y otro cómplice por el brutal asesinato, ocurrido en una casa de la calle 68 con 57, en el barrio de Santiago.

Este lunes, un abogado de Méndez Mejenes, originario de Tabasco, planteó ante el Juzgado Segundo de Ejecución de Sentencias la petición de libertad anticipada, a lo cual se opuso el Ministerio Público.

Sin embargo, todo apunta a que el acusado podría recuperar su libertad esta misma semana, ya que cumple los requisitos para obtener una libertad anticipada, pues ya compurgó más del 70 por ciento de su condena, y por su edad avanzada.

El juzgado debe resolver en tres días la solicitud que hicieron abogados de los Méndez, originarios de Tabasco y Ciudad del Carmen.

Los involucrados tenían tratos con la señora Zurita Azcorra porque recurrían a ella frecuentemente para solicitar préstamos.

Quienes la conocieron decían que era implacable y no tenía miramientos para quedarse con propiedades, alhajas y otros bienes en caso de que no le pagaran.

Igual se mencionaba que en su domicilio tenía una caja fuerte donde guardaba fuertes cantidades de dinero, alhajas y las escrituras de los predios que se había agenciado, entre ellos algunos de la familia Méndez.

Molestos, planearon su asesinato y, de paso, se apoderarían de la preciada caja fuerte. Para ello la contactaron y le dijeron que iban a ir a hablar con ella para resolver unas cosas el domingo 22 de agosto de 1999.

Los sentenciado por este caso son, además de Méndez Mejenes, sus hijos Manuel y Fernando Méndez Angulo; sus nietos Alejandro Méndez Hernández y Luis Fernando Méndez Acosta, y el empleado José Manuel Jiménez Jiménez.

Cuando llegaron a la cita pactada, la señora Zurita estaba sola, pues su hija había salido a pasear con su novio Alejandro Carlos Varela Baeza, y su esposo William Ricalde Gamboa había ido a comprar.

Luego de un intercambio de palabras, la atacaron y la torturaron para que confiese cuál era la combinación de la caja, pero la mujer no les reveló nada.

Al escuchar que alguien entró a la casa, la mataron. Los recién llegados eran la hija Cinthia Sue y su enamorado. Escondidos, los sorprendieron y los atacaron a martillazos y puñaladas.

Huyeron dejando en la vivienda sangrientas escenas, que fue lo que descubrió el señor Ricalde Gamboa cuando regresó.

El testigo clave del doble asesinato fue Varela Baeza, a quien dieron por muerto pero en realidad solo estaba gravemente herido.

Luego de recuperarse aportó datos que contribuyeron al esclarecimiento de este doble homicidio que incluso dio pie a una leyenda urbana, sobre supuestos espantos en la casa “de la Zurita”, como fue conocida popularmente.

Hoy el predio es ocupado por una empresa que la utiliza para almacenar insumos.

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