El sabor de los productos orgánicos, inolvidable

Neek’ Káaxil lleva a tu mesa productos orgánicos y libres de agroquímicos. Desde hace cinco años la empresaria Monserrat Herrera promueve la marca que tiene como premisa cambiar la mentalidad de la gente hacia un consumo responsable de productos orgánicos que dan un giro a una vida sana.

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De San Antonio Tehuitz en Kanasín y de Colonia Yucatán en Tizimín llegan a tu mesa hortalizas, frutas, verduras y tubérculos (frescos, deshidratados y encapsulados) de la marca “Neek’ Káaxil” (“Semillas silvestres”, en maya), que tiene como premisa revolucionar la sana alimentación y poner a tu disposición las maravillas que nacen en nuestra tierra.

Con productos totalmente orgánicos y libres de agroquímicos, “Neek Káaxil” se presentó recientemente en Expo Campo Yucatán 2018 de la mano de la creadora de la marca Monserrat Herrera, una joven contadora yucateca de 32 años que, por experiencia propia, se dio cuenta que el camino para llevar una mejor vida es comer sanamente.

“Todo el proyecto comenzó hace cinco años y ahora me crucé en el camino con Carolina Ruiz, dueña de “Aromas Orgánicos”, con quien comercializamos los productos en forma virtual”, señala Monserrat.

También cuenta que trabajó mucho tiempo en el Oriente del estado con productores y allí conoció y aprendió mucho sobre trabajar en el campo. “Es un trabajo muy noble y fuerte y lamentablemente no es reconocido ni valorado. Desde el alimento está el poder ser una persona sana y yo observaba que había muchas enfermedades, mucho cáncer en las familias. Eso me llamó la atención y empecé con la tendencia del consumo orgánico y hacer una producción con recursos propios, sin apoyo del gobierno”, relata.

Experiencia propia

Además fue testigo directo de que comer sano cura. “Hace tres años mi mamá sufrió una embolia y la sacamos en menos de un año. Ella tomaba igual sus medicamentos alópatas, sin embargo el cambio radical se lo dio la buena alimentación y los suplementos alimenticios, eso la hizo salir adelante más rápido y hasta los médicos no lo podían creer”, remarca.

Variados productos

En “Neek Káaxil” se dedican a la producción de tomate, lechuga, arúgula, cale, berenjenas, chile habanero, una variedad de chile jalapeño, cilantro, rábano, betabel, cebollín, cebollita de Ixil, calabaza, chayote, papaya, mango ataulfo, cúrcuma y jengibre, entre otras.

Los productos deshidratados son cúrcuma, jengibre, moringa, chaya, harina de yuca y harina de sagú, esta última se había dejado de cultivar y el propósito de la marca es rescatarla por sus virtudes para la salud. “Tratamos de diversificarnos constantemente ya que nuestra producción es de temporada y por ende rotativa”, explica Monserrat.

Entre los suplementos alimenticios encapsulados están la moringa y la chaya, altamente valorada por sus nutrientes “Afortunadamente tenemos la chaya en Yucatán aunque no son tan conocidas sus propiedades como en el resto de México, señala.

Las semillas son certificadas y, como marca integrante de Slow Food (donde participa cada sábado con sus productos en un stand del estacionamiento de Plaza Colón), Monserrat detalla que en San Antonio tehuitz producen y procesan.

Monserrat garantiza que el sabor de un producto orgánico y libre de agroquímicos es sencillamente inolvidable. “Una vez que empiezas a comer de esta forma, lo que encuentras en el súper no te sabe nada. Hay gente que nos dice que la arúgula está muy fuerte, pero no se da cuenta que ese es su sabor real. Cuando te acostumbras a este tipo de vida sana, ya no quieres lo demás”, asegura.

Sobre cultura, precios y consumo responsable

¿Hay cultura en Yucatán para comer sano?, le preguntamos. La respuesta no se hizo esperar: “Vivimos más de lo que consumen los clientes extranjeros, realmente, quienes vienen con otra mentalidad en cuanto a la vida sana. Al yucateco le cuesta consumir así porque no nos han enseñado. Todavía nos falta, es necesario que cambiemos el chip par consumir fresco y sano”, asevera.

Sobre el precio más caro de los productos orgánicos sobre los que compramos en el súper o en el mercado, Monserrat explica que ella saca el costo de producción desde que lo siembra hasta que lo cosecha. “El tema del limón, que por ejemplo está muy caro, para mí no hace falta subirle el precio mientras yo saque mi costo de producción”, detalla, sin vueltas.

Para la empresaria también en fundamental el consumo responsable ya que, como los productos no tiene conservantes ni agroquímicos, son más perecederos.

“Por eso insistimos en no comprar de más, sólo lo que vamos a comer. El consumo responsable es una premisa de Slow Food”, puntualiza.

Para quienes conocer más sobre los productos sanos “Neek’ Káaxil” pueden visitar las páginas de Facebook e Instagram “Neek Kaakil” o comunicarse con Monserrat al celular 9991 560740.- CGO.

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