El PRI Yucatán, un partido de derrotas anticipadas

Publicado noviembre 11, 2020, 8:46 am
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MÉRIDA.- El PRI Yucatán continúa perdiendo importantes activos en el interior del estado, y en esta ocasión quien les dice adiós es el profesor Andrés Navarro Catzín, ex alcalde de Sotuta y uno de los liderazgos más importantes en ese municipio y otros circunvecinos.

El líder nato de campesinos y gente del pueblo reclamó que no encuentra coincidencia entre el PRI de antaño y lo que hoy sucede. Antes era “un partido de grandes concentraciones, con candidatos que garantizaban victorias electorales, y no un partido de derrotas anticipadas”, como lo es ahora.

“Los tiempos actuales requieren de altura de miras y de una dirigencia capaz de trabajar en la pluralidad interna, de reunir e incluir a todos los actores políticos en las estrategias electorales del partido”, expuso en su carta de renuncia dirigida al presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, quien a diario ver perder a valiosa militancia.

El profesor Navarro acusó a la dirigencia estatal de no generar las condiciones para la suma de todas las corrientes internas, pues prefiere privilegiar la política de puerta cerrada a la suma de voluntades.

“Por congruencia y por convicción, presento mi formal renuncia como militante del Partido Revolucionario Institucional, salvaguardando mi vocación de servicio del lado de la gente, aquella a quien nos debemos y que merece nuestro mayor esfuerzo y respeto”.

Navarro Catzín fue presidente municipal de Sotuta en el periodo 2001-2004.

“Fui candidato de un PRI poderoso, fuerte, en el que los militantes participaban con pasión en las campañas, en los recorridos por las calles, hablando y convenciendo a los vecinos, con triunfos electorales incuestionables”, subrayó.

También ha sido delegado del tricolor en Tahmek y Kantunil, donde tiene gran influencia y liderazgo.

Desbandada cotidiana

A ritmo de una renuncia por día, el PRI ha visto perder en estos días importantes activos. Primero fueron dirigentes, ex secretarios, regidores y otras caras conocidas, pero ahora también ya comenzó la desbandada de liderazgos del interior del estado y la militancia de a pie, la que mueve el partido en las estructuras territoriales y garantiza los triunfos electorales.

Ayer renunció la profesora Nidia Guadalupe Candila Cano, una de las militantes más activas del tricolor en Seyé. Reprochó que las puertas del partido se cierran para gente valiosa y con gran trayectoria, pero son muy generosas para quienes representan derrota.

Un día antes se fue Mario Chim López, militante con amplio trabajo partidista, principalmente en los municipios. Reclamó que en el PRI Yucatán la experiencia partidista es desdeñada, no hay reconocimiento a la trayectoria y se apuesta a la creación de un “club de amigos” y no a la suma del trabajo colaborativo de todos.

El domingo renunció Martín Antonio Cardeña Sánchez, quien tenía militancia activa desde hacía más de 20 años ocupando diversos cargos dentro de la estructura territorial.

Deploró que hoy ve un partido sin rumbo, una dirigencia insensible ante quienes como él han dado la fuerza de muchos años, de incansable trabajo y en la gran mayoría de sus actividades financiándolas con sus propios recursos.

Martín Antonio Cardeña Sánchez denunció que el PRI Yucatán es partido alejado de su militancia y con una dirigencia esquiva a sus liderazgos. En la imagen, con el ex candidato a gobernador, Mauricio Sahuí.

El sábado renunció Pastor Canul Zárate, ex alcalde de Cacalchén y ex delegado priista en varios municipios, quien fue maltratado groseramente por el grupo que controla el tricolor en Yucatán.

Al concluir su trienio (2015-2018), Canul Zárate quiso reelegirse, incluso ganó en la contienda interna con una diferencia de 500 votos, pero lo “bajaron” para poner a otro candidato.

Las renuncias diarias comenzaron el martes de la semana pasada cuando Walter Salazar Cano, ex secretario de Desarrollo Social en el sexenio de Rolando Zapata Bello, renunció en medio de fuertes señalamientos contra el presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, a quien acusó de haber degradado al partido “a niveles inimaginables”.

Al día siguiente salió el ex regidor Antonio Morales Balderas, quien es considerado uno de los artífices electorales del Revolucionario Institucional. Antes de su salida se le había ofrecido un cargo en el comité municipal del PRI en Mérida, pero lo rechazó.

En su carta de renuncia mencionó que no pretende continuar “en un partido político donde su dirigente es tan pragmático e insensible que hoy se compromete, y más tarde deshonra su palabra con la evasiva y la mentira”.

“Así no se construye la fuerza para enfrentar los retos, sino que se institucionaliza la simulación de la que no me permitiré ser parte, porque hay una militancia que espera y merece respeto”.

Boquete en municipios

El jueves salió Luis Aguilar May, ex alcalde del municipio de Quintana Roo y el único aspirante que podría garantizarle el triunfo al PRI en dicho municipio. Renunció como militante y como miembro del Consejo Político del PRI en Yucatán.

El viernes renunció Antonio de Jesús Aranda Correa, militante con amplia trayectoria dentro del tricolor y en la administración pública, quien también deja los cargos que ocupaba dentro de la estructura del PRI Yucatán: se desempeñaba como secretario estatal de planeación, estrategia y evaluación de la CNOP, cargo del que tomó posesión apenas el pasado 20 de septiembre.

Igual era delegado del PRI en Tecoh, un municipio considerado clave en la recuperación del tricolor.

Hace unas semanas se conoció la salida de Alejandro Rafael Menéndez Bojórquez, quien fue secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco.

Igual presentó su renuncia “irrevocable” al tricolor la síndica de Kanasín, Flor de Liz Xóchitl Delgado, quien reclamó falta de apoyo de su partido ante el “pisoteo” de sus derechos.