El PRI, un partido que ha dejado de escuchar a las bases en Yucatán

Publicado diciembre 10, 2020, 1:24 pm
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MÉRIDA.- En medio de reproches porque se ha dejado de escuchar a las bases, este jueves renunció al PRI Yucatán Miguel Ángel Salazar Segura, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Yucatán y delegado en Ticul de la Federación de Trabajadores de Yucatán (FTY-CTM).

También lamentó que desde hace algunos años los dirigentes del PRI valoran muy poco y menos reconocen el trabajo realizado por la militancia.

“Estoy convencido que cuando las voces de la base dejan de ser escuchadas, entonces es momento de buscar nuevos horizontes, en los cuales se pueda fraguar el cimiento sólido que permita construir nuevos proyectos para hacer del trabajo una herramienta de servicio y apoyo para quienes mas lo necesitan”, expuso.

“Fui llamado a pequeñas encomiendas partidistas en el ámbito de promoción al voto y coordinación, mismas que fueron realizados con ahínco y esmero, buscando cumplir con las exigencias establecidas por la dirigencia para el logro de los procesos electivos”, aseguró.

“A partir de la presente, solicito sea dado de baja mi nombre de los listados de afiliación como militante de este partido, apelando la libre voluntad de decidir dénde, con quién y en qué tiempo asociarme”, expuso al decirle adiós al tricolor. “Le solicito de manera respetuosa, cancele mis datos personales del padrón de afiliados a dicho partido, según convenga a mis intereses”.

La renuncia de Salazar Segura se suma a la de otros miles de militantes que han abandonado las filas del PRI Yucatán en las últimas semanas, tanto liderazgos y ex funcionarios públicos como militantes de a pie.

Hasta donde se recuerda, es la mayor desbandada que registra el PRI en Yucatán, donde otros históricos desprendimientos a nivel nacional no lo habían afectado, como los de 1988 y los del año 2000.

Sin embargo, ahora el tricolor en Yucatán se está quedando sin militantes, incluso en el interior del estado, que era su principal bastión tras perder fuerza en Mérida desde 1988.