Desastrosa parranda para un taquero cancunense y su amigo de Tizimín

Publicado agosto 03, 2020, 5:01 pm
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MÉRIDA.- Pese a la ley seca, un taquero de Cancún y su amigo con domicilio en Tizimín agarraron una parranda marca diablo, la cual incluyó además de la bebidas alcohólicas todo una serie de desastrosos acontecimientos, incluyendo la ruptura de una botella de alcohol, un lesionado con cortaduras en el pie y dos choques.

A todo lo anterior hay que sumar daños a implementos oficiales en un retén de la SSP, así como en un triciclo y un automóvil habilitado como taxi.

Adicionalmente se cuenta un buen susto que pusieron a sus vecinos, por rastros de sangre en el departamento donde se embriagaron, lo que a su vez llevó a una movilización policiaca al suponer que podría tratarse de la escena de una crimen.

Al final no hubo tal, sino que solo fue uno de los parranderos que pisó los vidrios de una botella de licor que se les cayó.

La borrachera comenzó el día anterior en un departamento de la calle 40 entre 59 y 61 de Tizimín, del cual es inquilino J.C.G.C., de 47 años y quien es propietario de taquerías en Cancún.

Ahí el taquero cancunense y su amigo H.G.O., de 31 años y originario de Chiapas pero con domicilio en Tizimín, se embriagaron hasta que les amaneció.

En medio de la borrachera, se les cayó una botella de licor que que se hizo añico, pero los vidrios se quedaron en el piso. En un descuido, el amigo chiapaneco los piso y se cortó un pie, manchando de sangre el piso.

Al parecer, salieron en busca de un lugar donde pudieran curarlo y de tan aprisa que se fueron que olvidaron cerrar el departamento.

Esta mañana los vecinos se percataron de la sangre y al ver que estaban manchados los piso en varias parte del departamento, se alarmaron y creyeron que había ocurrido un crimen, por lo cual avisaron a la policía, que comenzó la búsqueda del inquilino para aclarar los hechos.

Ambos amigos ya iban rumbo hacia Cancún, pero en un retén de Xcan, comisaría de Chemax, el taquero, quien conducía una camioneta Dodge RAM 700 de color blanco, no guardó su distancia y colisionó con un Aveo habilitado como taxi.

También golpeó un triciclo y dañó dos lámparas reflectoras pertenecientes a la policía.

Ahí en el retén se detectó que el pasajero de la camioneta, es decir, el amigo chiapaneco, tenía una herida cortante en el pie. Fue remitido a un consultio de 24/7 de la comunidad de Xcan.

El conductor de la camioneta fue detenido para que responda por todos los daños. Al parecer, su aseguradora no quería hacerse cargo por el estado de ebriedad del conductor.