Canacintra, la voz de la ignorancia

¿De qué Estado de Derecho habla su presidente en Yucatán al decir que los proyectos de energía eólica y fotovoltaica cuentan con todos los permisos que establecen las normas?

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Por: Juan Carlos Faller
Integrante de Múuch’Xíinbal

“El presidente de la Canacintra Yucatán, Alberto Abraham Xacur, admitió que les preocupa que no se respete el Estado de Derecho en el caso de los proyectos de energía eólica y fotovoltaica, que cuentan con todos los permisos que establecen las normas [pero no han podido iniciar operaciones]”, se lee en la edición del 9 de mayo de 2019, en un periódico cuyos dueños son socios mayoritarios de la granja de cerdos de Homún, cerrada por jugar puerco.

En proyectos de ambos tipos de energía (solar y eólica), aunque lo ignore el Sr. Alberto Abraham, las irregularidades para la obtención de “todos los permisos que establecen las normas” son variadas en calidad y magnitud, siendo la violación al acuerdo 169 de la OIT (y los respectivos artículos de la Constitución Mexicana que lo reconocen) el más evidente. Por no hablar de las muy lamentables y casi criminales Manifestaciones de Impacto Ambiental respectivas (que tuvimos oportunidad de revisar a detalle), obras de cinismo inaudito pero que “cubrían los requisitos”, según el peñanietismo y cómplices locales.

El Sr. Alberto Abraham hace muy mal en sólo escuchar y dar crédito a una de las partes, sin haber pedido a sus asesores un análisis serio de la situación y sin sopesar bien sus palabras antes de emitirlas. La estructura orgánica de la Canacintra-Yucatán debería contar con un apartado legal apto para identificar las leyes esgrimidas por los opositores a los proyectos mal diseñados y peor concebidos. Es increíble que la Canacintra-Yucatán permita (por su estructura vertical y obsoleta, sumisa y a todas luces anacrónica) una exhibición tan vergonzosa de ignorancia y pereza mental orgánica.

Es increíble que en la Canacintra-Yucatán no haya debate serio, porque sería increíble que no haya algún socio o socia que haya leído el contenido de las leyes que exhiben los detractores de los proyectos.

Hablamos de pereza mental porque, ¿qué tanto trabajo lleva leer las leyes y buscar asesoría para entenderlas bien? ¿No hay ningún ayudante del presidente estatal de la Canacintra capaz de tal hazaña, y de explicarle bien a su jefe?

Decimos lo de la falta de debate serio en dicho organismo porque, ¿acaso el Sr. Abraham Xacur habría dicho lo que dijo si alguien le hubiere hablado con la verdad en la reunión (o reuniones) donde se trató el asunto de los proyectos de energía alternativa? ¿Alguien que en verdad hubiere leído las leyes y argumentos de los opositores, y se hubiere sentido en el ambiente adecuado para externar su opinión sincera?

Conociendo al Sr. Alberto Abraham como creo conocerlo, no creo que haya ninguna intención malévola en sus palabras, pero sí reflejan una distorsión aguda de la realidad social de la península de Yucatán, y una ignorancia institucional muy preocupante (en caso de ser cierto de que habló en nombre de la mayoría de las socias y socios, porque sería obvio entonces que no tienen ni idea).

No es sólo un cuento de inversiones vaqueras en tierra de indios discapacitados (pero siempre mal representados por el mal), ni de inversiones valientes contra cobardes derechohabientes, ni cualesquiera otras caricaturas que esbocen los dichos de la Canacintra-Yucatán. Es algo mucho más profundo y serio.

Bien haría la Canacintra-Yucatán en enmendar sus pasos y hacer algo para darle la altura que merece este debate. Dicen que lo cortés no quita lo valiente. ¿Por qué no invita el Sr. Alberto Abraham al grupo Articulación Yucatán a darle una presentación a los socios de la Canacintra, para conocer bien (y no de oídas) de qué se trata el asunto? Porque hasta ahora, según toda la evidencia, sólo conocen una media verdad bastante mentirosa.

** Múuch’Xíinbal es una agrupación que defiende a ejidatarios y campesinos yucatecos del despojo de sus tierras.

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