Ahora piden que reabra el taller donde combatían el Covid-19 con gárgaras de bicarbonato

Publicado abril 30, 2020, 3:13 pm
FavoriteLoadingAdd to favorites 3 mins

MÉRIDA, 30 de abril de 2020.- Tras la clausura de un taller de metalurgia en Kanasín, el cual permanecía abierto pese a que no es un negocio esencial en la pandemia de Covid-19, ahora un empleado de dicho giro pide que sea reabierto para que pueda trabajar y el patrón le pueda pagar su sueldo.

El taller fue clausurado la tarde del martes por Protección Civil, luego de varias denuncias ciudadanas contra el establecimiento, una de las cuales publicó Yucatán ahora.

Se trata de la empresa LYP en Acero, ubicada en la calle 40 entre 11 y 13 de la colonia Leona Vicario de Kanasín.

Las quejas contra la empresa iban en el sentido de que obligaban a los empleados a trabajar a puerta cerrada y los ponían a hacer gárgaras con bicarbonato para prevenir el Covid-19.

Las denuncias provinieron de vecinos preocupados por la proliferación de contagios de Covid-19 en Kanasín, además de que se percataron que la empresa laboraba a escondidas y, al parecer, sin las medidas de protección necesarias.

Tras el cierre, un empleado del taller se comunicó a nuestra redacción para informar que no eran obligados a trabajar y reconoció que sí hacían gárgaras con bicarbonato, como medida de prevención contra el coronavirus.

“Queremos aclarar que ninguno de los trabajadores dijimos que estábamos siendo obligados porque es una mentira e ignoramos de donde sacaron todo”, señaló en su escrito.

“Yo soy trabajador de LYP en aceros y estoy demostrando mi inconformidad del cierre del taller donde trabajo, sí utilizábamos bicarbonato para hacer gárgaras, pero no fue algo a lo que se nos obligó, fue una de las tantas medidas de prevención que se tomaron para que podamos seguir laborando y para cuidar nuestra salud”, expresó.

Señaló que a pesar de la contingencia y saber que se exponen a un alto riesgo de contagio, continuaban acudiendo a laborar ya que necesitan ingresos para poder llevar un sustento a sus familias.

“Nos ponemos en los zapatos de nuestro patrón y lo apoyamos con nuestra presencia al ir a laborar, nosotros no nos creemos unos chingones, ni tampoco inmunes, nosotros sabemos el riesgo que tenemos al salir, más si trabajamos lo hacemos para llevar el sustento a nuestras familias”.

Aunque se trata de una empresa no esencial, el trabajador expresó que desean que sea abierto nuevamente, ya que laboraban con todas las medidas de seguridad.

“Sabemos que los de Protección Civil hacen su trabajo y entendemos y queremos aclarar que ningún trabajador de ahí se le obligó a nada, y pues si queremos que abran el taller, nosotros estábamos laborando con todas las medidas de seguridad”, finalizó.