Admiten que inflan precios y luego los bajan en El Buen Fin

Publicado noviembre 17, 2019, 2:38 am
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A nueve años del establecimiento de El Buen Fin, aún prevalecen comportamientos desleales de empresarios que optan por inflar sus precios para poder ofertar, o bien, simulan promociones pero sin cambiar el costo de los productos o servicios, coincidieron empresarios y funcionarios.

Aunque se trató de minimizar el problema de falsos descuentos y promociones irreales, detectados al menos en Mérida, se dijo que sólo representa una mínima parte, pues la gran mayoría de los empresarios respeta a los compradores, quienes “ya saben comprar y no se dejan engañar”.

El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servitur), José Manuel López Campos, afirmó que este año se registró la participación de 85 mil empresas, que con sus sucursales suman 185 mil establecimientos, generando una derrama superior a los 118 mil millones de pesos, es decir cinco por ciento más que el año pasado.

Expresó que en esta “fiesta comercial de México” se ofertaron 883 mil artículos distintos, abarcando 30 millones de precios.

Durante la conferencia de prensa aseveró que “ahora son mitos que se inflaban (los precios) para que las ofertas sean simuladas”.

Sin embargo, cambió su postura cuando se le dijo que en al menos una sucursal de una cadena de tiendas de autoservicios así como en diversos comercios del Centro Histórico de Mérida se “inflaron” los precios.

Al líder empresarial se le aclaró que el pasado miércoles 13, una lavadora costaba dos mil 990, unas espátulas de cocinas tenían un precio de 20 pesos y un vestido marcaba 120, pero el viernes 15, cuando inició El Buen Fin, los costos eran de $3990, $93 y $180, respectivamente, pero como estaban de promoción, el texto marcaba los precios fijados con anterioridad.

Es decir, un comprador que no acudió dos días antes al supermercado, bien se pudo “ir con la finta” ante la supuesta oferta de los productos.

López Campos aseveró que “no es un comportamiento general del programa, ni de una ciudad, ni del estado, ni del país. En una mala práctica, no (hay que) generalizar por un mal comerciante o mala promoción, hay 30 millones de precios para 800 mil artículos”.

Remarcó que “hay una certidumbre de las ofertas, lo que se trata por una falla o un mal comerciante no se debe generaliza la percepción”.

Ante lo ocurrido, la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, señaló que “la certidumbre es importante” de ahí la importancia de que el sector privado realmente cumpla, además que “ya no es fácil de engañar al consumidor”.

Confió en que “la Procuraduría de la Defensa del Consumidor (Profeco) hará su trabajo”, para investigar lo ocurrido.

El presidente de la Concanaco Servitur expresó que Profeco vigila los precios 500 productos antes y durante de El Buen Fin.

Sin embargo, se abstuvo a opinar cuando se le rectificó que son 800 mil productos y 30 millones de precios, por lo que Profeco no se da abasto para verificar toda la actividad que se desarrolla en el país.

Finalmente, Márquez Colín apostó por el consumo responsable, así como adquirir bienes con descuento, y buscar el producto o servicio que realmente se necesite como familia.