A un año del nuevo gobierno federal: recuento

Publicado noviembre 25, 2019, 3:33 pm
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Por: Axel García

Estamos a un año de la llegada de la nueva administración federal, y se fueron visualizando cambios desde las promesas de campaña en el 2018. Factores externos e internos han ido determinando la situación económica de México, así como el entorno social y político.

Primero, este nuevo gobierno inició una política de austeridad en referencia económica: recorte de programas sociales y de presupuesto, así como en el desarrollo social y de salud, reducción de medicamentos.

Sin embargo, no ha podido controlar el aumento de los niveles de criminalidad, lo cual evidencia el fracaso de su política de abrazos, no balazos.

Crecimiento de 0.2 con respecto al año anterior, no ha habido un incremento en la inflación. Sin embargo, 0 crecimiento resulta 0 ingresos.

La idea de la construcción de un aeropuerto que podría representar fuentes de trabajo para mexicanos fue desechada, prácticamente se tenía un 40% de avance.

Todo esto resulta un cambio de paradigma al respecto de gobiernos anteriores.

Se habla de la política económica de Estados Unidos, y ciertamente el gobierno de Barack Obama mantenía una idea de las energías renovables, lo cual representó una desventaja en nuestro país, y una de las estrategias de la Reforma Energética fue aminorar el golpe representado por estas medidas.

El regreso de las fuentes de energía como el petróleo y sus derivados representa una oportunidad clave en las decisiones de nuestro gobierno para recuperar la estabilidad y la clasificación de las agencias económicas globales.

En inversión México ha mantenido un área de oportunidad para establecimiento y crecimiento de las empresas, sin embargo, se deben implantar nuevas medidas económicas.

El paquete económico de 2020, resultando en un crecimiento del 2%, puede apoyar a los sectores protegidos, pero la idea debe de mantenerse para aumentar y apoyar a los sectores más desprotegidos de nuestro país.

Pensando que el dejar sin recursos o muy pocos para los instrumentos como el INE, es sumamente arriesgado, si queremos seguir pensando en la democracia que actualmente vivimos. Conviene cuestionar a nuestras autoridades y demandar las respuestas que queremos.