Por no perdonar las caguamas, los ‘picotean’ sus ‘amables’ vecinos

La felicidad que proyectaban desde su cochera, aderazada con frías cervezas, incomodó a sus vecinos con los cuales tienen viejas rencillas, se hicieron de palabras y de ahí pasaron a los golpes, pero los rivales al verse en desventaja los atacaron con objetos punzocortantes, en la colonia Mulsay.

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Pese a que estaba pronosticado un norte que refrescaría el ambiente, los hermanos Vladimir Antonio, de 22 años, y Pablo Gabriel Yam Pech, de 27, no estaban dispuestos a perdonar las acostumbradas caguamas del fin de semana.

Como buenos machos alfa, apenas llegaron de trabajar el sábado por la noche se sentaron en la cochera de su domicilio, ubicada en la calle 110 entre 67 y 67-B de la colonia Mulsay, y destaparon las frías caguamas.

Sin embargo, la felicidad que proyectaban los hermanos Yam Pech incomodó a sus vecinos, también alcoholizados y con los cuales tienen viejas rencillas. Entonces se hicieron de palabras con ellos y comenzaron a lanzarse piedras a diestra y siniestra.

Los hermanos Yam Pech salieron a enfrentarlos y se liaron a golpes, pero los vecinos al verse en desventaja sacaron objetos punzocortantes con los cuales lesionaron a los hermanitos.

Vladimir resultó con una herida cortante de 10 centímetros en el abdomen, a la altura del ombligo, en tanto que Pablo acabó con dos piquetes en el costado derecho y una herida cortante de cinco centímetros en el mismo costado.

Ambos fueron llevados al hospital O’Horán en un taxi.

Sus agresores, como “buenos vecinos malandros”, los agresores se introdujeron en su predio y no hubo poder humano que los sacara. Cuando fueron a preguntar por ellos, sus familiares negaron que hubieran participado en algún pleito e incluso dijeron que estaban durmiendo, porque al día siguiente tenían que ir a trabajar muy temprano.

La agresión ocurrió esta madrugada poco después de las 2.

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