La solución al problema del ruido, costosa e inaccesible

Experto en acústica dice que hay lugares en los que es imposible encapsular el sonido, porque requerirían de una inversión muy fuerte, y no todos tienen ese dinero en la bolsa. Los dueños de bares y restaurantes están en una encrucijada, pues no quieren música 'pobre' para sus clientes, pero quieren colaborar con la autoridad.

864
Imagen de tomada de la cuenta de Facebook: Sara Mar

El problema del ruido que afecta una zona del Centro Histórico de Mérida, poblada de restaurantes y bares donde se hacen shows y se escucha música, puede llegar a su fin para que todas las partes estén contentas… Sin embargo, la solución no es tan real como parece.

En declaraciones recientes, la alcaldesa María Fritz Sierra señaló que muy pronto se aprobará el reglamento para regular el ruido. La primera edil de Mérida explicó que hay consenso en el cual participaron las cámaras -en particular la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados de Yucatán (Canirac)- y la Dirección de Gobernación ya entregó el proyecto de reglamento, que luego pasará al Cabildo. Según sus declaraciones, esto abre una ventana muy grande para regular esto que es un problema de salud.

Sobre el tema, Yucatán Ahora platicó con el ingeniero Roberto Velazco, especialista en el tema de acústica desde hace 30 años. El profesional es también dueño de la empresa “Soluciones Acústicas”, única en el sureste especializada en el tema.

Roberto explicó que restaurantes y haciendas les han pedido certificaciones de impacto ambiental y lo que ellos hacen es generar un ruido en el escenario de cada lugar para medir en el umbral de la propiedad qué niveles alcanzan y así establecer un tope para cumplir las normas.

“Cuando requieren correcciones acústicas, se los mencionamos. Hay lugares en los que es imposible encapsular el sonido porque requerirían de una inversión muy fuerte, así que les ponemos un tope para tocar hasta tal volumen y no más. También les sugerimos determinados equipos para que su patrón de dispersión sea controlado y no moleste a los vecinos. Buscamos la solución para cada quien”, detalló.

Aunque el reglamento ya es casi un hecho, para Roberto la solución no está a la vuelta de la esquina ya que la realidad es otra.

“En el centro prácticamente todos los lugares que tienen música en vivo requieren una inversión y los empresarios no tienen ese dinero en la bolsa. Tuvimos intención de reunirnos con Desarrollo Urbano del Ayuntamiento, los llamamos por teléfono para proponerles soluciones. Queríamos cooperar para reducir nuestros precios porque no todo puede salir del empresario con lo que genera cada semana. Contamos con soluciones ya estudiadas, sin embargo en Desarrollo urbano no nos atendieron y también nos dijeron que no contaban con un departamento para ver este tema”, remarcó el empresario.

Para Velazco si este tema no se soluciona, habrá muchos afectados. “Algunos negocios van a tener que cerrar porque no van a cumplir con los requerimientos que impone la norma federal. No pueden hacer esa inversión, están en una encrucijada. Si le bajan el volumen, la gente se irá porque se oye ‘muy pobre’. Mientras menos cumplan con la ley, más éxito comercial tienen”, indicó.

Sesenta decibeles

Velazco explicó que 60 son los decibeles que impone la norma para el emisor desde su negocio. “Ahora están arriba de los 65 y 75 decibeles y los vecinos tienen razón de quejarse. Por su parte los empresarios también tienen razón en que arriesgan su capital”, detalló.

Y el problema sigue sin solución porque los jóvenes buscan el ruido, el nivel más alto, aunque no se den cuenta que daña sus oídos. “Y cuando pasa la noche y hay más alcohol, debe subir el nivel, de lo contrario ellos se mueven a donde el ruido es mayor”, indicó.

Aunque el panorama parezca un tanto desolador para el especialista, para él sí hay una solución. “Sería por las cuatro partes y nos incluimos nosotros, que podríamos aportar nuestra experiencia si el gobierno aportara también un crédito y el empresario hiciera también un esfuerzo. Por otra parte, se le pediría a los vecinos que toleraran también un poco el ruido.  Creo que así se resuelve el problema que afecta a todos y si el turismo se ve afectado en un Centro Histórico tan atractivo, deja de haber ingresos para la ciudad”, concluye.

Para más información sobre Soluciones Acústicas, pueden consultar la página web www.solucionesacusticas.com.- CGO.

Comentarios

Comentarios