Irreparable pérdida arqueológica en Santa Gertrudis Copó

Estudiosos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Yucatán resaltaron la esencial función de intercambio comercial que también mantuvo con otros puntos distantes

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Pese la paulatina destrucción que el sitio arqueológico de Santa Gertrudis Copó ha resentido a lo largo de cinco siglos, los recientes hallazgos revelan el importante rol socioeconómico que mantuvo con las grandes ciudades precolombinas que estaban a su alrededor.

Estudiosos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Yucatán resaltaron la esencial función de intercambio comercial que también mantuvo con otros puntos distantes.

Desafortunadamente, el saqueo y la destrucción sufrida ante la expansión de la mancha urbana provocó la irreparable pérdida del patrimonio histórico, pero los recientes hallazgos aportan información sobre la importancia del lugar.

El especialista Luis Domínguez Aguilar reconoció que hasta el momento no hay evidencia que permita conocer el nombre original del sitio, pero se le conoce como Santa Gertrudis Copó, al formar parte de la ex hacienda así nominada, y que hoy es comisaría de la actual ciudad capital del Estado.

Resaltó que tiene una antigüedad de dos mil 300 años, con una función ininterrumpida que duró varios siglos, hasta que fue abandonada.

Durante su participación en el Quinto Simposio de Cultura Maya Ichkaantijoo expresó que la información obtenida con la exploración, rescate e investigación efectuada en 224 hectáreas, a lo largo de 12 años, ha determinado la importancia del lugar.

Resaltó que se trató de un sitio satélite de algunas de las urbes mayas que se establecieron en lo que hoy es el municipio de Mérida, el cual data del preclásico (300 aC), pero con un desarrollo notable en el Clásico Temprano (300 de nuestra era).

Destacó que el caso de Tihó, Komchén y Dzibilchaltún, pues la actual ex hacienda y comisaría meridana está en los límites o periferia de estos tres ciudades prehispánicas.

Por su parte, Roberto Can Cituk, expresó que la zona ha sido afectada por el saqueo así como por la construcción de nuevos fraccionamientos, como parte del desarrollo de la mancha urbana de la actual ciudad capital.

“Lo triste es que se llegó demasiado tarde, pero afortunadamente, con los trabajos hechos de 2006 a la fecha se ha obtenido una valiosa información del lugar y se conoce el papel que tuvo, pero son diversas las interrogantes a resolver”, acotó.

Reconoció que la información obtenida hasta el momento es el con el estudio de la tipología de las estructuras, así como de los diversas hallazgos, como en los entierros y ofrendas, además que a través del análisis cerámico se ha determinado su cronología.

Asimismo, el investigador Víctor Castillo Borges abundó que hoy en día se investiga el rol obtenido con la interactuación de los grandes sitios aledaños, pero lo que si se está seguro “es que tuvo una importante relación económica y social”.

Resaltó la importancia del sitio a través de los vestigios arqueológicos, pues en el noroeste de la actual comisaría se halló una construcción elevada, de cinco metros de altura, además de diversos entierros con ofrendas.

Los elementos hallados demuestran que tuvo un comercio con la costa yucateca así como con otros sitios lejanos, como del centro del país, con el hallazgo de obsidiana y otros objetos no elaborados por los mayas.

Finalmente, expresó que en el pasado prehispánico, “eran numerosos los pueblos mayas, en comparación que los que hay en la actualidad, cada uno con una importación y función específica”.

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